Por la mañana, deseen a ustedes mismos y a quienes los rodean bondad y prosperidad. Así llenarán el espacio de vibraciones luminosas y restauradoras. Nuestras palabras, potenciadas por las emociones, tienen el poder de crear un ambiente propicio para cumplir con los planes trazados. Por lo tanto, expresen lo que sienten y piensan, pero elijan palabras y un tono que no transmitan agresividad, ofensas ni desvalorización hacia los demás.
En la segunda mitad del día, dirigimos la atención del exterior hacia el interior. Pueden complicarse nuestras emociones y la comprensión de los demás. En nuestro interior atravesamos una transformación de cuerpos para alinearnos con las tendencias de la realidad. Así, lo que sentimos revela que no podemos soltar algo para elevarnos a un nuevo nivel de percepción y comprensión de la situación. Por eso, todo lo que surja de la memoria es importante reevaluar y encontrar una nueva forma de actuar. Es bueno, para purificarse, perdonar y pedir perdón.
En la transformación y liberación de lo superfluo, el fuego ayuda. Observando su movimiento, enfoquen sus deseos y planes para eliminar los obstáculos que impiden un desarrollo fluido. Todo lo que estorbe, entrégueselo mentalmente al fuego para activar conscientemente el mecanismo de transformación, pero sin dejar vacío tras los cambios.