En la primera mitad del día, las tareas que no hemos resuelto nos recordarán su existencia. Si las percibes en tu entorno, significa que tienes suficiente fuerza para cerrarlas. Libera espacio según tu deseo para purificarte, en la segunda mitad del día, de tus apegos y expectativas no cumplidas. Hasta mediados de día, las circunstancias actuales pueden cambiar muy rápidamente, pero no conviene apresurarse a sacar conclusiones: si es bueno o malo.
La segunda mitad del día puede generar incomodidad en las relaciones. Sin embargo, no vale la pena gastar energía en dilucidar quién tiene razón, pues en este momento solo eres capaz de escucharte a ti mismo. Herirte a ti o a otra persona no fortalecerá en absoluto vuestra comprensión mutua. Los conflictos de hoy ocurren en mayor medida dentro de nosotros y reflejan tus dudas internas. Por ello, si ordenas tus puntos de vista, la presión externa podría resultar menos crítica.
Por la tarde, evita mostrar actividad social para no poner a prueba tu resistencia ante los estímulos externos. No analices el comportamiento de tus seres queridos ni, mucho menos, asumas sus emociones y acciones como algo personal; lo más probable es que sus reacciones emocionales sean una liberación de experiencias no vividas con anterioridad.