La primera mitad del día es propicia para intervenciones públicas, presentaciones y formación. Puede declarar sus puntos fuertes y sus posibilidades reales, pero sin exagerar, ya que luego tendrá que respaldar cada una de sus palabras. No es momento de iniciar asuntos completamente nuevos, pero sí de desarrollar los proyectos actuales.
En general, a lo largo del día puede sentir una fuerte inestabilidad emocional. Los cambios bruscos de humor indican un desequilibrio provocado por el choque entre nuestras creencias ilusorias y la realidad. Si se atreve a decirse la verdad sobre sus propios sentimientos y acciones, se liberará de la necesidad de ocultar las evidentes contradicciones. Si sigue preguntándose por qué algo no funciona o por qué le tratan así, aún no está preparado para ser del todo honesto consigo mismo.
La segunda parte del día favorece el trabajo interior. Nuestro cuerpo y nuestras emociones están preparados para una transformación profunda que comenzará en nuestra conciencia. Si no nos resistimos al cambio, estos procesos se desarrollarán de manera natural y casi imperceptible. En este momento es mejor reducir la carga sobre el organismo. Para liberar emociones y calmar la mente, es bueno recurrir al poder del elemento fuego.