Durante el día, sea cuidadoso con sus palabras. No mienta, aunque le parezca que no afecta en nada. Además, vigile sus emociones: nuestro estado emocional es muy inestable, por lo que un sentimiento puede cambiar bruscamente a otro. No siempre los demás lo notarán, pero así es más difícil controlar sus palabras y acciones. Al separarnos de nuestro estado emocional, reducimos su influencia sobre nosotros.
En la primera mitad del día no es conveniente comenzar nada nuevo. Sin embargo, es un buen momento para finalizar lo que ya había empezado antes. Su esfuerzo será notado y valorado cuando lo comunique. Es un buen momento para realizar presentaciones públicas, publicidad y presentaciones. Puede elegir las palabras adecuadas para conversar con posibles socios o patrocinadores.
La segunda mitad del día será aún más tensa debido a la presión emocional de las situaciones. Por ello, puede encontrarse con reacciones emocionales inesperadas de los demás, e incluso con sus propias pérdidas de control. Si en este momento siente ira u ofensa, vuelva a las situaciones que las generaron: en ellas hay potencial para los cambios de hoy. No sobrecargue su trabajo ni las preocupaciones ajenas. Por la tarde, busque la oportunidad de sentarse junto al fuego.