El día de hoy es propicio para limpiar las ideas obsoletas que tenemos sobre el mundo que nos rodea. Por ello, conviene aceptar los eventos actuales como una ayuda externa en este proceso. Es muy importante, en este día, liberarse de las mentiras que nos contamos a nosotros mismos, con las que ocultamos nuestras debilidades e imperfecciones. Así, nuestros defectos nos parecen invisibles, e incluso quienes nos rodean pueden no percibirlos, pero al mismo tiempo, se arraigan en nuestra vida. Con frecuencia, las imperfecciones internas comienzan a desarrollarse a partir de situaciones traumáticas: resentimientos, sentimientos de culpa, deseos no realizados o fracasos. Por tanto, lo mejor es encontrar la causa de nuestras emociones o conductas para privar al defecto de la fuerza que le permite renacer y desarrollarse.
Gran parte del día podemos sentir presión o tensión. Cada uno, a su manera, reflexionará sobre situaciones desagradables y decepciones. Sin embargo, la intensidad de estas emociones es ilusoria y más bien inducida por las energías del día, para que podamos liberarnos al máximo de los sentimientos opresivos. Así que, al recordar una situación desagradable, procure soltarla lo antes posible. En este momento, es mejor no emprender tareas responsables, sino dedicar el tiempo a las labores domésticas.
Por la tarde, procure relajarse y dirigir su atención hacia algo placentero. Al formular preguntas en este momento, fíjese en la relación del tema con aquello que logra realizar sin mayores dificultades. De este modo, encontrará fácilmente las respuestas a esas preguntas.