Sextil Venus — Marte
Het Monster: Naturaleza comunicativa, energética, armonía en las emociones y en el matrimonio. Favorece a los artistas, especialmente a los escultores, y en general a las actividades artísticas. Amor por el movimiento (baile, deporte). Generosidad.
Catherine Aubier: Sextil Venus — Marte
Trígono, sextil: fusión entre lo espiritual y lo sensual. El amor cautiva a la persona por completo; sus sentimientos son abiertos y sinceros en su expresión, sin absolutizar el aspecto sensual de la vida. Sus deseos son naturales, directos; la conducta sexual carece de perversiones o vanidad excesiva. Las relaciones con el sexo opuesto son armoniosas y libres de complicaciones.
A. Podvodny: Sextil Venus — Marte
Sextil de Venus: Al rechazar el amor, el ser humano no solo rechaza a Dios, sino que atrae con fuerza al demonio. El sextil de Venus otorga a la persona posibilidades y una necesidad interior de socializar, así como desarrollar el principio estético en las áreas regidas por el planeta. Por ejemplo, cuando Venus forma sextil con Mercurio, en lo más profundo de su alma la persona desea atraer a los demás con la belleza de su palabra, la elegancia de su pensamiento y la perfección de su estilo escrito; el destino le brindará oportunidades para desarrollarse en ese sentido, aunque no necesariamente en una institución literaria (para esto último, Venus requeriría un trígono, y no tanto de Mercurio).
El sextil de Venus confiere una gran fuerza constructiva al amor en las áreas del planeta. Es un aspecto muy favorable, ya que el amor actúa como un buen estímulo para el trabajo; la persona suele realizar con gusto esfuerzos encaminados a comprender y trabajar el principio del planeta, lo que mejora y suaviza este último (bajo la influencia de Venus). Sin embargo, quien se encuentre en un nivel bajo de elaboración de Venus, centrado únicamente en el consumo, no participará en ninguna actividad que requiera esfuerzo, ni siquiera cuando el destello del posible amor toque su rostro, de lo que más tarde se arrepentirá amargamente o terminará endureciéndose en un egoísmo solitario.
El karma siempre implica la elaboración o, al menos, la activación periódica de los aspectos, y si la persona ignora la influencia de Venus a través del sextil del planeta, el principio de este último sufrirá por la falta de comprensión y de amor, lo que también se reflejará en la persona en general. Los sextiles no trabajados de Venus se convierten en golpes especialmente duros del destino, para que la persona comprenda hasta qué punto era necesario lo que en su momento rechazó voluntariamente.
Sextil de Marte:
El trabajo puede ser una obligación o el pan de cada día, pero nunca un honor por naturaleza. El sextil de Marte brinda a la persona la posibilidad de refinar y elevar el nivel de vibración del flujo energético propio del planeta. Son perspectivas de actividad constructiva en la que, de paso, se elabora el planeta (y Marte), y en la que la persona aprende a armonizar su fuerza y energía con las necesidades del planeta, lo que presentará ciertas dificultades y requerirá esfuerzo, aunque no le parecerán excesivos.
Si, por el contrario, rechaza todas las oportunidades de actividad constructiva vinculadas al planeta, con el tiempo sentirá que la energía que lleva dentro no encuentra una salida satisfactoria y se estanca, lo que a la larga puede derivar en depresión, sensación de inferioridad o brotes energéticos bruscos y desarmónicos (agresión hacia el entorno).
Desde la perspectiva de la vida interior, este aspecto ofrece la posibilidad de elevar las frecuencias de la propia energía, lo que ocurre como resultado de la interacción y adaptación visible de los programas del subconsciente vinculados al planeta y de las energías, en particular, de los instintos ancestrales, que adquieren una forma más civilizada. Aquí, la elaboración permite encauzar la energía destructiva y baja del mundo exterior hacia marcos constructivos. Por ejemplo, un sextil elaborado entre Marte y Plutón puede dar lugar a un educador que trabaja con adolescentes antisociales.




