Biquintil Urano – Quirón
(Tránsito. Urano → Natal. Quirón)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Biquintil de Urano: Desde la perspectiva de un ratón, el ronroneo se asemeja mucho al trueno. Este aspecto genera grandes sorpresas y manifestaciones excéntricas tanto en la persona al interactuar con formas de vida inferiores como en estas mismas, en las que pueden agudizarse repentinamente las contradicciones y producirse explosiones, incluso en las relaciones con la persona. Si Urano está afectado, establecer un contacto constructivo y estable con la vida inferior resultará prácticamente imposible, aunque algunas ideas de la persona puedan ser potencialmente muy fértiles, y el comportamiento de las formas de vida, así como sus crisis, serán muy ambiguos. Si la persona aprende a verlos e interpretarlos como señales del destino (tanto de la vida inferior como de la suya propia), podrá extraer de ello un gran provecho. Urano armónico ofrecerá ideas más aceptables, aunque al principio incomprensibles, tanto sobre las formas de vida inferiores como sobre sus propias manifestaciones; sin embargo, la mayoría de los cataclismos aquí no implicarán grandes sacrificios y podrán aportar energía para resolver tareas difíciles. No obstante, hablar de constructividad en este caso solo será posible si la persona trabaja su Urano; de lo contrario, los avances inesperados hacia el interior de uno mismo y las manifestaciones repentinas y espontáneas del principio humano pueden ocurrir sin este trabajo, pero, lamentablemente, desaparecen con la misma rapidez e imprevisibilidad con la que aparecen.
Biquintil de Quirón: El villano también lava los platos de Dios… pero con la asa rota. Este aspecto proporciona una visión no convencional de las formas de vida inferiores y sus problemas en las esferas del planeta. A nivel superficial, esto puede parecer algo trivial, pero en realidad encierra un significado más profundo de lo que la persona imagina, aunque al principio nadie lo perciba. Si la persona comienza a interactuar más estrechamente con la vida inferior, impulsada por motivos puramente humanos, se enfrentará a graves problemas tanto de esta vida como de su participación en ella, que la llevarán a un callejón sin salida rodeado de un caos indescriptible, siendo muy difícil encontrar una salida; más bien, esto requerirá que la persona revise sus puntos de vista tanto sobre la vida inferior como sobre su actitud hacia ella e, incluso, sobre el concepto mismo de humanidad. En general, este es un aspecto muy prometedor, ya que su elaboración permite, mediante la participación en la vida ajena, comprender las particularidades de los “rabo” evolutivos propios, es decir, los programas inconscientes inadecuadamente bajos, verlos y modificarlos para hacerlos más acordes con la imagen espiritual. Sin embargo, para lograrlo, en primer lugar, es necesario aprender a observar la vida inferior en las esferas del planeta y sus problemas con ojos objetivos y atentos, superando los estereotipos sociales correspondientes: una vaca, tal vez, no sea un microcosmos, pero sigue estando más cerca del ser humano que de una fábrica de lácteos.



