Cuando se somete al cuerpo a un esfuerzo físico y emocional prolongado, el libre flujo de energía se bloquea, las cápsulas dejan de funcionar para disipar el calor y los órganos se sobrecalientan. Por el constante recalentamiento, estos se contraen y compactan.
Uno de los cirujanos que trabajan en el Centro de Tao Curativo de Nueva York, en su informe, relató que los corazones de las personas que murieron por infarto parecían estar cocidos.
Los maestros taoístas sabían cómo liberar sus órganos del exceso de calor, ya que desde la antigüedad descubrieron el poder de los Sonidos Curativos.
Descubrieron que los órganos sanos emiten energía con una frecuencia específica de vibraciones sonoras.
Al pronunciar los Sonidos Curativos, es decir, al crear con la propia voz sonidos benéficos, es posible llevar un órgano sobrecalentado por las emociones a un estado normal y permitir su recuperación.
Practicando diariamente los Seis Sonidos Curativos, puedes recuperar tu salud, superar la dependencia de somníferos y tranquilizantes, prevenir ataques cardíacos, liberarte de la depresión y los arrebatos de ira.
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