“¿Cómo piensa, aprende y se comunica su hijo?”
La exageración es la palabra clave para el estilo de este niño. Si existe una manera de dramatizar la situación, la encontrará, sin dejar de lado los detalles. Es honesto. Quizá solo exagere un poco los pormenores. Este talento puede tener un buen uso. Este niño puede vender algo. ¡Y convencer! Si quiere algo de usted, ¡tenga cuidado! Sabe usar el humor, los cumplidos, las palabras. Tiene una capacidad natural para asumir cualquier rol que sirva a sus propósitos en el momento.
Si durante una conversación no recibe la atención que merece, puede subir el tono: solo quiere asegurarse de que no se le pase por alto lo principal. Su entusiasmo y emoción por la idea que intenta expresar pueden ser contagiosos, pero también irritantes si en ese momento usted busca tranquilidad. A este niño le cuesta cambiar de opinión una vez que ha tomado una decisión.
Necesita elogios y aprobación. Florece en ellos. Cuanto más admiración y reconocimiento reciban sus ideas y su habilidad para comunicarse, más se esforzará.



