Le gusta a su niño de Aries avanzar y atacar. Brilla cuando es el primero y audaz, pero como corre tantos riesgos, a usted se le eriza el cabello. Aries es un líder nato, le encanta asumir el mando. En su “bola de fuego” hay tanta energía que pocos adultos podrían igualarla, ni siquiera el propio Aries. El pequeño Aries siempre está en movimiento; su atención rara vez se detiene en algo por mucho tiempo. Empezar algo es más fácil para él que terminarlo, y sus regaños no servirán de nada. La impaciencia puede ser un problema cuando su hijo trabaja o juega con otros niños: no le gusta esperar a los más lentos.
Es posible que le preocupe que su niño sea demasiado egoísta, pero no lo es: simplemente se siente naturalmente “el número uno”. Debe mostrarle con tacto que es importante ser considerado con los demás. Aries puede enfadarse con facilidad, pero su “arrebato” de ira rara vez dura mucho; se va tan rápido como llega y se olvida. Es necesario que su niño Aries tenga espacio para juegos activos y deportes; reserve un lugar donde pueda ser ruidoso y enérgico. Aprender a tocar la trompeta o la guitarra puede ser mejor para él que el piano o el violín. Déle libertad e independencia, permítale cometer errores (a menos que el hoyo en el que quiera saltar parezca demasiado profundo). De esos errores obtendrá un conocimiento más profundo que de cualquier advertencia.
Por naturaleza, los Aries son impacientes, audaces y agresivos. El niño Aries suele ser directo, poco hablador y brusco. Para encaminarlo por el buen sendero, tendrá que enseñarle a ser más considerado con los sentimientos ajenos. A los Aries les gusta meterse en problemas. Intente enseñarle a pensar antes de actuar. Explíquele que la perseverancia y la paciencia son claves del éxito. Los Aries tienen un entusiasmo desbordante y pueden arrastrar a los indecisos y tímidos. Además, son astutos e ingeniosos; no hay quien los supere como pioneros, descubridores y promotores de lo nuevo. Su mayor problema es que se entusiasman con una nueva idea sin terminar del todo las anteriores. Cultivar en ellos la perseverancia debe ser su principal tarea.
Para ser feliz, el Aries necesita tener opciones. Otórguelas y estará en el séptimo cielo. Necesita aún más libertad para explorar lugares desconocidos y conquistar su lugar bajo el Sol. No intente contener esa energía. ¡El Aries dirigirá toda su vivacidad mental contra las restricciones y contra quien las imponga!
Puede avivar el interés de un Aries curioso retándolo a competir o planteándole nuevos desafíos. Por ejemplo, dígale: “Veamos si puedes trasvasar la leche sin derramar ni una gota”. Inmediatamente intentará hacerlo lo mejor posible. Evite órdenes bruscas como: “Tienes que trasvasar la leche sin derramar”. Y mucho menos un comentario negativo previo: “No sabes ni trasvasar la leche, seguro que lo derramas”. ¡Eso es un error garrafal! Los Aries tienen un espíritu competitivo muy fuerte. Esto estimula sus esfuerzos. La victoria es muy importante, así que procure que el niño asuma tareas a su alcance.
El elemento del Aries es el fuego. Es lo que le da tanta energía y explica su carácter explosivo. La llama puede arder con furia, pero se enciende y se apaga al instante. Una vez que se extingue, desaparece sin dejar rastro: todo queda olvidado. Las palabras y ruegos suelen ser inútiles: simplemente no les prestan atención; el fuego sigue sus propias leyes. Si el niño está entusiasmado con el deporte o el trabajo físico, ese es un excelente escape para su energía. Necesita algún tipo de válvula de escape, y lo mejor es una vida activa. Los niños Aries suelen ponerse irritables y ruidosos si no canalizan su energía. Ayúdelo a encauzarla por caminos pacíficos. Que marche por la casa al ritmo de la música o corra por el parque. En general, a los Aries les encanta la música rítmica y animada, y bailan con gusto si se les da la oportunidad. Es la mejor forma de liberar tensión, no solo física, sino también emocional: el movimiento alivia el cansancio y ayuda a resolver problemas. Así que procure dar a su niño Aries tantas oportunidades como sea posible para la actividad física: solo le hará bien.
A la naturaleza ardiente de este pequeño le sienta mejor el color rojo —el color propio de Aries (sin mencionar el planeta Marte, rojo intenso, regente de este signo)—. Solo tenga en cuenta que, al vestirlo de rojo o rodearlo de objetos de ese color, estará avivando su energía natural. Para calmarlo, ofrézcale prendas de tonos tranquilos: azul, verde, amarillo o blanco. Además, elija con cuidado los colores para su habitación. Los niños Aries son propensos a la fiebre. Si el niño se enferma, cámbielo a ropa de tonos frescos y tranquilos.
Recuerde que a los Aries les horroriza la monotonía y la rutina; necesitan descubrir constantemente nuevas actividades. Por eso, la mejor forma de disciplinarlos es con restricciones y límites. Para un pequeño Aries, permanecer quieto en una silla durante diez minutos ya es una tortura. ¡Pero no exceda la duración de ese castigo! La movilidad física es esencial para su desarrollo normal. Empiece con diez minutos y avísale que la próxima vez añadirá otros tantos. Esa amenaza lo hará reflexionar dos veces. ¡A los niños Aries les hace falta pensar más y actuar menos!
Otra forma de influir en el Aries para cambiar su estado de ánimo o comportamiento es desviar su atención. Aries es un signo que se “reprograma” con facilidad hacia algo nuevo, sobre todo si se trata de una acción activa. Propóngale una idea interesante, llámelo a dar un paseo, y verá cómo su humor mejora ante sus ojos. Los padres deben ayudar al pequeño a aprender a controlar su impaciencia y a mostrar perseverancia para alcanzar sus metas. Convénzalo de que terminar una tarea es tan importante como los proyectos más grandiosos. No debe reprimir su natural ímpetu, pero sí fomentar en él la capacidad de pensar con lógica y reflexionar antes de lanzarse a una aventura arriesgada.
Su pequeño Aries es fuerte y enérgico. No lo presione: la resistencia será enorme y podría encontrarse con un auténtico pequeño rebelde.
El niño Aries está lleno de fuerza, valentía, inventiva y brillo. Ayúdelo a tomar conciencia de esto y a usar sus cualidades innatas en beneficio propio.
(Samantha Davis. Astrología infantil. La clave para entender la psicología del niño.)



