Mercurio entra en movimiento retrógrado desde el 14 de octubre hasta el 3 de noviembre. Durante este período, retrocederá desde los 12 grados del signo Escorpio hasta los 26 grados del signo Libra. Este lapso ralentiza los procesos de información tanto en nuestro interior como en el exterior. Por ello, cada uno de nosotros puede examinar con mayor detenimiento lo que ya existe en el campo de su atención, utilizar antiguas posibilidades con la experiencia y conocimientos actuales. Así, cabe esperar que algunas tareas y proyectos pasados vuelvan a cobrar relevancia. Sin embargo, esto no significa que todos deban continuar; en ciertos asuntos, es importante poner un punto final lógico y reflexivo.
No todos los períodos retrógrados de Mercurio se manifiestan de manera evidente. Para la mayoría, es un tiempo de introspección, de reflexión sobre el camino recorrido y de comprensión de los deseos y principios vitales. La retrogradación de Mercurio en Escorpio nos ayudará a desentrañar la dimensión emocional de los eventos en nuestra vida. Nos aguardan revelaciones sobre por qué ciertas situaciones persisten o por qué los sucesos siempre siguen un mismo rumbo. Marte retrógrado nos ofrecerá ejemplos concretos en situaciones cotidianas. Es fundamental aceptar las experiencias que se revelan, incluso cuando no resulten agradables.
Entre el 22 y el 29 de octubre, Mercurio se acercará al Sol, lo que exigirá aún más atención: la percepción de la realidad podría verse distorsionada por deseos y anhelos impuestos. A partir del 27 de octubre, Mercurio regresa al signo de Libra. Por ello, cobrarán protagonismo las relaciones interpersonales con nuestras parejas. Todo lo que quedó pendiente o sin resolver quedará al descubierto, sin necesidad de palabras superfluas. Para preservar las relaciones que valoramos, es recomendable expresar los sentimientos con sinceridad y corrección.
A principios de noviembre, Mercurio formará un aspecto tenso con Saturno en Capricornio. En este momento, es crucial estar preparados para asumir la responsabilidad sobre nuestras palabras e incluso pensamientos. Mantengamos la conciencia y la honestidad ante nosotros mismos.
En general, durante la retrogradación de Mercurio, disminuye nuestra concentración en las circunstancias externas. Pueden surgir distracciones, olvidos, desorganización o dificultad para percibir el panorama completo. Es fácil pasar por alto detalles importantes, por lo que no es recomendable realizar trámites importantes con documentos, ya sean compras, ventas, gestiones legales o solicitudes de crédito. Las campañas publicitarias y de marketing no alcanzarán el efecto esperado, ni tampoco la adquisición de nueva tecnología, especialmente equipos informáticos y dispositivos de comunicación. Además, se desaconseja realizar reparaciones o intervenciones quirúrgicas. Por supuesto, a menudo no podremos evitar estas acciones, pero, si es posible, es preferible esperar a que Mercurio retome su movimiento directo.
También cabe prestar atención a que estas situaciones se manifestarán con mayor intensidad en las áreas de la vida que el tránsito de Mercurio afecte en vuestra carta natal, especialmente si se conecta con vuestras planetas natales. En cualquier caso, mantened la calma y una visión optimista del mundo.



