Semiquintil Neptuno – Plutón
(Tránsito. Neptuno → Plutón natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Decil de Neptuno: En la actualidad es muy importante destacar por ser una persona humanitaria. Este aspecto aporta, en las áreas de influencia del planeta, compasión hacia las personas (en primer lugar, hacia uno mismo) y el deseo de aliviar su sufrimiento, aunque en un nivel bajo suele lograrse mediante el engaño (“mentira piadosa”) y las drogas. La persona misma, al actuar en las áreas del planeta de manera antihumana, termina sintiendo una fuerte sensación de culpa y vergüenza, por lo que intenta evitar tales situaciones incluso en lo mínimo, o mediante manipulaciones intenta convencerse de que lo que hizo, al final, beneficiará a otros; sin embargo, cuando Neptuno se activa, los argumentos lógicos ayudan poco. Un aspecto trabajado proporciona una profunda comprensión de los aspectos humanitarios del principio planetario y su uso humanitario en las áreas de influencia del planeta; en un nivel elevado, implica una comprensión religiosa y mística del origen humano: profetas y filósofos religiosos de orientación humanista. En general, este decil ofrece una protección suave del destino: cuando la persona se encuentra en una situación verdaderamente difícil en las áreas del planeta, puede (de manera consciente o inconsciente) suplicar ayuda, y la gracia divina aliviará su sufrimiento. Con Neptuno fuerte, distinguir en las áreas del planeta la humanidad hacia los demás de la inhumanidad no será fácil, y aquí la persona debe prestar atención.
Decil de Plutón: Privar al destino de su alimento característico sería simplemente inhumano. La interpretación de este aspecto depende de los aspectos del planeta y Plutón, y principalmente del nivel evolutivo de la persona. Aquí, las circunstancias fatales purifican y examinan (en el área del planeta) un aspecto tan delicado como la humanidad, tanto en la persona como en su entorno. Un decil armonioso puede ofrecer cierta protección contra el destino, manifestando sus expresiones de manera “más humana”; en cambio, un aspecto afectado proporciona una prueba rigurosa de la humanidad, y si la persona no la supera, puede convertirse en un tirano cruel, un maestro oscuro que destruye todo lo humano en quienes dependen de él. Para la persona que ha emprendido el camino del desarrollo espiritual, este es un aspecto muy prometedor: Plutón iluminará en las áreas del planeta todos los programas subconscientes inhumanos, y, al aceptar las limitaciones —aunque dolorosas y, en un primer momento, percibidas como antihumanas—, la persona podrá transformarlos en algo evolutivamente superior. Por ejemplo, el decil Plutón-Marte marcará la agresión como una manifestación inhumana, y en un nivel bajo la persona puede convertirse en un torturador agresivo que destruye con energía todo lo humano en los demás; en un nivel medio, la persona evitará la agresión por completo, sintiendo que es antihumana (especialmente hacia sí misma), aunque a veces aún la enfrentará, percibiendo su presencia en sí misma pero reprimiendo cuidadosamente esa sensación; en un nivel de trabajo personal, al tomar conciencia de la agresión interna revelada por Plutón como algo antihumano por naturaleza, la persona transformará esa energía en algo constructivo, elevando al mismo tiempo la frecuencia vibratoria del flujo energético (el matón se convierte en maestro de karate). Así, tanto el destino que se transmite como la purificación en el entorno de quienes dependen del principio planetario resultarán, en la medida de lo posible, humanitarios.



