Semi-cuadratura Luna – Plutón
(Tránsito. Luna → Plutón Natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Semi-cuadratura de la Luna: En las personas de corazón endurecido, hay una coraza de hierro; en las de alma sensible, una de plástico. Este aspecto otorga, en las esferas del planeta, una torpeza y rudeza general en la percepción, así como habilidades reflejas. Por ejemplo, en la semi-cuadratura Marte-Luna, la persona, en un nivel bajo, comprende mejor el lenguaje de los dientes apretados y, en ese mismo nivel, tiende a expresarse así, incluso en su vida interior. Así, esta persona puede ser muy brusca consigo misma: perseguir, acorralar, forzar sin anestesia, etc. En las esferas del planeta, en un nivel bajo, puede provocar irritación en su entorno por su (según ellos) falta de sensibilidad y su tendencia a ignorar de manera directa todo lo que no le gusta, centrándose únicamente en sus (generalmente groseras) necesidades, satisfaciéndolas con determinación férrea. La persona misma, por lo general, no nota nada de esto en sí, pero a veces (no siempre) percibe la actitud negativa de los demás, se encierra en su egoísmo y considera sus reclamos injustos, infundados e incluso incomprensibles. Aquí, efectivamente, el trabajo es arduo y requiere un gran deseo de superarse y vencer la rudeza interior; es muy difícil llevarlo a la conciencia, ya que la censura del subconsciente es tosca (como los propios programas) y suele borrar grandes fragmentos, dejando lagunas evidentes en la memoria y la percepción (la persona dice: “No recuerdo eso, ¡aunque me maten… de esto ni me di cuenta, qué raro”, en un nivel bajo). En este proceso, el trabajo desarrolla la capacidad de gestionar con precisión y sutileza los fragmentos correspondientes del subconsciente vinculados al planeta.
Semi-cuadratura de Plutón: La harina que cae de los molinos de la historia suele estar cruda, manchada de sangre. En un nivel bajo, este aspecto otorga una visión demasiado esquemática de los defectos y vicios en las esferas del planeta, métodos demasiado directos y herramientas rígidas para erradicarlos, lo que, con una fuerte energía, puede convertir a la persona en un tirano despiadado que guía a un pueblo resistente hacia un futuro brillante. Sin embargo, esas mismas herramientas rígidas también las sentirá sobre sí mismo, y aquí la persona deberá enfrentar una de las variantes más desagradables: la de una máquina, donde las verdaderas causas de las pérdidas irreparables quedan fuera del alcance de su visión, y no puede oponerse al destino. Las tareas cármicas de este aspecto son: tomar conciencia de la imperfección de sus herramientas de purificación en las esferas del planeta y de la tosquedad de su visión de los defectos en esas áreas; y, sobre todo, iluminar y eliminar o transformar sus colas evolutivas en la esfera del planeta. Solo después de esto, la persona encontrará herramientas y una visión sutiles en esas esferas, que le permitan separar el trigo de la paja sin aplastar, con su aventadora, ni una sola vaca del rebaño koljosiano.



