Sesquiquintil de Venus a Júpiter
(Tránsito. Venus → Júpiter Natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Tridecil de Venus: La vida del entorno social rara vez tiene un carácter antropomórfico. Este aspecto otorga el deseo de participar en los momentos sociales que surgen en las esferas del Planeta. Estos momentos significan para la persona la posibilidad de autoexpresión; siente en ellos el aliento de una vida que lo atrae y lo invita a emplear sus fuerzas. En las esferas del Planeta, la persona percibe la vida de la belleza, se siente atraída por los ideales estéticos, y el destino le brindará la oportunidad de animar las esferas de influencia del Planeta mediante el arte, especialmente si Venus es fuerte; en un nivel bajo, todo esto ocurre bajo una influencia significativa de los estereotipos sociales, lo que amenaza con que la vida en la que la persona se involucre se destruya rápidamente. Si en las esferas del Planeta la persona se encuentra con el amor, puede, con un comportamiento correcto, revitalizarlo extraordinariamente y ofrecerle posibilidades de una autoexpresión profundamente humana, lo que, sin embargo, se combina mal con una sexualidad entendida de manera primitiva. Por ejemplo, el tridecil Venus-Marte otorga potencialmente manifestaciones fuertes y humanas en el amor, pero los intentos de la persona o de su pareja por forzar pasiones ardientes (con un matiz animal) terminarán en un fracaso total, aunque el inicio del amor pueda prometer un desarrollo muy enérgico y vivo.
Tridecil de Júpiter: Las alas angélicas no existen para lanzar polvo a los ojos. Este aspecto otorga a la persona, en las esferas del Planeta, impulsos de ayudar a los procesos de vida y desarrollo, de apoyarlos de diversas maneras y ampliar sus posibilidades, aunque todo ello requerirá de ella cierto esfuerzo. En un nivel alto, esta persona puede desempeñar un gran papel en el desarrollo de las esferas gobernadas por el Planeta y en su humanización, encontrando en ello su autoexpresión humana (o, más simplemente, su rostro). En un nivel bajo, todo puede limitarse a buenos deseos y una actitud condescendiente y desdeñosa; en un nivel medio, quizá surja un amplio interés pasivo por las esferas gobernadas por el Planeta, especialmente en cuanto a los problemas de su vida y desarrollo (según la persona los entienda), y algunas situaciones en las que pueda actuar activamente, aunque sin una presión fuerte. Si Júpiter es armonioso, la persona tendrá la oportunidad de actuar en las esferas del Planeta en el papel de benefactor o patrocinador, ayudando al desarrollo de aquellos aspectos de la vida que le agraden; si Júpiter está en desarmonía, tendrá pretensiones similares, o su beneficencia le acarreará complicaciones, y la vida benéfica se desarrollará de manera muy distinta a como él desearía, y, sobre todo, sin ningún agradecimiento ni reconocimiento por sus méritos.



