Entrar/Registrarse
Entrar/Registrarse
9Ea38C9F7943C3C145Db6674A90Ef0Bc 9Ea38C9F7943C3C145Db6674A90Ef0Bc

Psicóticos de los hombres

Ellos nos dividen en rubias y morenas, en “señoritas” y en chicas “de armas tomar”, en románticas ingenuas y en ejecutivas estrictas. Nosotras, las mujeres, les respondemos con lo mismo: estudiamos el comportamiento masculino para encajar a cada nuevo pretendiente en uno u otro molde, pues “quien avisa no traiciona”.

En la Tierra viven aproximadamente 3.000 millones de hombres y, sin duda, cada uno cree ser único e irrepetible. Sin embargo, los psicólogos afirman lo contrario: a todos los hijos de Adán se les puede “clasificar” por tipos psicológicos, y estos no son tantos. Advertimos de entrada: el criterio principal que usan los expertos para agrupar a los hombres es su actitud hacia las mujeres.

1. El chico malo: atención, peligro

Cómo identificarlo: En primer lugar, a estos tipos se les reconoce por su uso constante del pronombre “yo”. Viven en todos los estratos sociales, desde estructuras criminales hasta estrellas de cine y músicos de rock. Suelen seguir un estilo “duro”: chaquetas de cuero, corte de pelo al cero, abundancia de tatuajes. Sus modales tampoco son refinados: vicios, groserías y lenguaje soez. Algunos incluso son capaces de levantar la mano contra su pareja.

Curiosamente, las mujeres siempre buscan someterse a los chicos malos, y estos, a su vez, las atraen como un imán. ¿Cómo no hacerlo si este hombre es capaz de cualquier cosa? Incluso cuando el “malo” termina entre rejas, su pareja insiste: “Se equivocó, pero lo amo”. En general, este tipo psicológico se resume en una frase: “Con él no te aburrirás, pero sufrirás”.

¿Quién caerá en sus redes?: Sobre todo, mujeres que necesitan apoyo. Su carácter severo y temperamento crean la ilusión de que tras él hay un muro de contención. En realidad, lo máximo que puede ofrecer a su elegida es una tormenta de emociones, excitación y peligro. Por eso también atrae a otro grupo de mujeres: las amantes de las sensaciones fuertes y el riesgo. Juntas forman una pareja digna de Bonnie y Clyde.

Cómo retenerlo: Ignóralo, aunque mueras de amor. Destaca tus logros, tanto sociales como profesionales. Sugiere con sutileza (mejor que lo hagan amigos comunes) que en tu historial hay varios corazones rotos. Apela a sus instintos de conquistador y cazador: esas son las cuerdas que debes tocar.

2. El buscador de aventuras: ¡qué emocionante!

Cómo identificarlo: Otros nombres para este tipo son Superhombre o James Bond. Entre sus aficiones están el ciclismo de montaña, el esquí acuático, el buceo y el paracaidismo. A su alrededor siempre flota el espíritu de la aventura; su vida parece un guión de un director loco: viajes, expediciones y experiencias, experiencias e infinitas experiencias. Incluso una cena sencilla puede convertirse en un espectáculo grandioso. Inteligente y ocurrente, le encanta adornar cualquier historia y resaltar el peligro. A diferencia del tipo anterior, los buscadores de aventuras no obtienen adrenalina de lo malo, sino de sus hazañas temerarias. Y, por cierto, no golpean a sus parejas.

¿Quién caerá en sus redes?: Mujeres que carecen de emociones en su vida cotidiana, lo que significa casi todas. Es importante recordar: los buscadores de aventuras prefieren a mujeres fáciles de seducir y rara vez se conforman con una sola pareja. Lo que los atrae es la belleza femenina, el atractivo sexual. La fidelidad no está en su vocabulario.

Cómo retenerlo: Disfruta con él de lo mejor de la vida. No lo limites en nada y deja que las cosas fluyan: los buscadores suelen controlar sus relaciones y no se dejan domesticar. Eso sí, conviene recordarle con frecuencia lo agradecida que estás por su presencia en tu vida; esto aumentará las posibilidades de que, en algún momento, “deje de buscar nuevas emociones”.

3. El donjuán: el cielo en diamantes

Cómo identificarlo: Los cumplidos y el cortejo son su tarjeta de visita. Suele tratarse de hombres de profesiones creativas —pintores, escritores, actores— o de hombres guapos y mimados por la atención femenina, con un temperamento ardiente. Son cultos, leídos y dominan a la perfección el arte de la seducción. De ellos se dice que son unos conquistadores, pues entienden tan bien a las mujeres que da la impresión de que en otra vida fue una de ellas. Mientras está enamorado, su elegida es su musa, su sueño materializado. Pero, como siempre, hay un pero: el donjuán es inconstante en sus sentimientos. Tan pronto como logra el afecto de la mujer de sus sueños, “aquí termina el cuento”.

¿Quién caerá en sus redes?: Chicas sin “inmunidad” a los cortejos insistentes, dispuestas a lanzarse como mariposas hacia la llama en brazos de un caballero de dudosa reputación. También mujeres que buscan constantemente novedades en las sensaciones, pues los donjuanes suelen tener fama de amantes excepcionales. ¿Acaso se puede resistir a la tentación de “probar”?

Cómo retenerlo: Mientras está enamorado, te perseguirá sin descanso, pero después todos los esfuerzos serán en vano. Huye ante cualquier insinuación sobre matrimonio. Curiosamente, las mujeres, tras la desaparición del donjuán “en la noche oscura”, no guardan rencor por su abandono, sino que, al contrario, le agradecen los sentimientos que les regaló.

4. El guardián de las tradiciones: el orden ante todo

Cómo identificarlo: Este tipo de hombre no tiene por qué ser tranquilo y silencioso como un empleado de museo, pero sí destaca por su estabilidad y conservadurismo. Lo primero que hará será hablarte de las costumbres que reinaban en la casa de sus padres, de los platos que preparaba su madre en días laborables y festivos. Suele ser parco en palabras y, en cuanto a vestimenta, prefiere la clásica. En general, está orientado a la familia. Los psicólogos también lo definen como un hombre-padre, pues en sus relaciones con el sexo opuesto está acostumbrado a dominar. En resumen, es un auténtico “amo de casa”.

¿Quién caerá en sus redes?: Mujeres que anhelan formar una familia y un amo dominante, a quienes les gusta que sus acciones sean controladas.

Cómo retenerlo: Hazle ver que eres una buena ama de casa, acogedora y ahorrativa, que la familia es tu valor principal y que, por ella, estarías dispuesta a dejar cualquier trabajo prestigioso. Ten en cuenta: la menor concesión que debas hacer será renunciar a quedar con amigos fuera de casa.

5. El hombre de familia: estabilidad

Cómo identificarlo: En el día a día, el hombre de familia es un tipo corriente “sin nada especial”. En el trabajo es callado y aplicado, sin destacar especialmente, pero sí apasionado por algún hobby: pesca, la casa de campo, el coche. Al principio, la vida a su lado parece interesante, pero poco a poco se aburre porque no cree poder lograr algo mejor o no quiere esforzarse. Es precisamente su inercia lo que lo empuja al matrimonio como la forma más cómoda de existencia. Al inicio de la relación con una mujer aún intenta ser el líder de la pareja, pero luego cede sus posiciones con gusto. En el plano sexual se adapta a los deseos de su esposa, cambiando su pasión según lo que ella desee. Tiene una cualidad muy valiosa: la fidelidad y la entrega. Los psicólogos consideran que el tipo “hombre de familia” no está lo suficientemente valorado en el mundo, y las mujeres, en particular, no lo aprecian.

¿Quién caerá en sus redes?: La respuesta es obvia: mujeres igual de corrientes y orientadas a la familia y al hogar. Será una unión tranquila y pacífica de la que, mejor que un poeta, no se podría decir: “La costumbre nos fue dada desde lo alto, ¡es un sustituto de la felicidad!…”

Cómo retenerlo: No te costará mucho esfuerzo: el hombre de familia valora lo que tiene y solo abandonará el nido si los reproches de su esposa se vuelven insoportables. Así que dosifica bien el látigo y la zanahoria.

6. El sumiso: todo para ti

Cómo calcularlo: Los hombres de este tipo son tímidos, expresan sumisión con su actitud y, al hablar, no miran a los ojos. En el ámbito laboral son excelentes ejecutores: responsables y disciplinados, a menudo poseen un enorme potencial que, lamentablemente, por su timidez innata, suele quedar sin desarrollar. La mejor encarnación del sumiso es Zhenya Lukashin de *La ironía del destino*. Está dispuesto a cumplir todos los caprichos de su elegida (no confundir con el Donjuán), acompañando sus acciones con la frase: «¿Algo no está bien, cariño?». Los sumisos, al igual que los malos chicos, se encuentran en todos los estratos sociales: la historia conoce a valientes generales que, en la vida cotidiana, son completamente controlados por sus esposas autoritarias.

Quién caerá en sus redes: La pareja ideal para un sumiso es una mujer decidida y enérgica que prefiera tratarlo como a un hijo, es decir, cuidarlo y compadecerse de él. Las mujeres de carácter fuerte suelen preferir a hombres de este tipo como admiradores, aunque a veces incluso se casan con ellos. En esencia, este matrimonio no puede llamarse feliz. Y si la esposa abusa de su poder sobre el hombre, él puede refugiarse en la compañía de la botella o huir hacia una «madre» más indulgente.

Cómo retenerlo: Fortalecer su confianza en sí mismo, mimarlo y cultivarlo.

¡Qué bueno sería que cada hombre encajara perfectamente en los «marcos» de un tipo psicológico u otro! Pero, por regla general, en cualquier representante del sexo fuerte hay una «mezcla infernal» de caracteres, y solo uno predomina. Precisamente ese es el que debes analizar para entender de dónde «sopla el viento». ¡Éxitos!

<p>Explore la astrología más a fondo</p>

<p>Calculadoras gratuitas, carta natal, Tarot online y otras herramientas para el autoconocimiento.</p>

Compartir:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Updating
  • No hay productos en el carrito.