Su hijo es soñador, emotivo y compasivo. Puede sentir una profunda necesidad de rescatar a otros de situaciones dolorosas. Puede identificarse con quienes sufren. Sin embargo, su capacidad para evaluar con realismo a las personas está poco desarrollada, por lo que puede ser engañado o experimentar desilusiones con sus ideales. Los padres deben enseñarle a ayudarse a sí mismo y controlar sentimientos como la desesperación. Anímenlo a creer que la esperanza en un mañana mejor es razonable.
El niño puede reaccionar mal a los medicamentos, ser propenso a intoxicaciones y enfermedades infecciosas.







