Conjunción Sol – Mercurio
El Monstruo: Actividad en la esfera de Mercurio – nuevas ideas, trabajo, amistad. Incapacidad para evaluarse a sí mismo de manera objetiva. Si la conjunción está en Géminis, Acuario o Libra, grandes capacidades intelectuales. Todos los esfuerzos suelen coronarse con éxito, aunque a menudo hay obstáculos por parte de personas influyentes. Mercurio quemado – pensamiento subjetivo, terquedad, frecuentes alteraciones del habla. Conjunción amplia (aprox. 10°) – agudeza mental y verbal, talento para el lenguaje y la escritura. Mercurio tras el Sol – siempre dificultades con el trabajo, con el servicio estatal, y si la Casa X está vacía o afectada, toda carrera queda descartada; no habrá provecho en el servicio.
Catherine Aubé:
Conjunción Sol – Mercurio
Conjunción aspectada favorablemente: unión de la conciencia y la sensatez, afirmación de la personalidad en el intercambio intelectual de ideas. Conjunción aspectada desfavorablemente: elemento de inestabilidad, nerviosismo e impresionabilidad.
Cabe señalar que en la tradición astrológica, cuando Mercurio se combina con el Sol, se dice que está quemado por el Sol. Esto debe interpretarse así: cuanto más cerca del Sol se encuentre Mercurio, más el propio «yo» oscurece las capacidades mentales, es decir, predomina el elemento subjetivo. Mercurio ubicado lejos del Sol (en semisextil, es decir, aspecto de 30°), por el contrario, es indicador de objetividad.
A. Podvodny:
Conjunción Sol – Mercurio
Conjunción del Sol: Quien se ofreció como voluntario, que se meta en el saco. La conjunción de un planeta con el Sol le da a sus manifestaciones un matiz de imperatividad en un alto nivel de elaboración del aspecto. En un nivel bajo, la imperatividad se refiere más a la necesidad de trabajar con el planeta. El Sol ilumina las manifestaciones inferiores de su principio y lo actualiza, principalmente mediante presión directa. En un nivel bajo de elaboración del Sol, actúa a través de imperativos rígidos que impone al planeta, oprimiendo su principio creativo y obligándolo a manifestarse dentro de marcos muy estrechos, en los que en principio no puede caber, generando una tensión interna excesiva y una explosión, donde la creatividad absoluta se manifiesta tanto en la forma como en las trayectorias de los fragmentos. Si la conjunción no está elaborada pero se encuentra en armonía, estas explosiones serán más peligrosas para el entorno, y el principio creativo del planeta solo se revelará en el camino del consumo egoísta y rígido en las esferas que le corresponden. Por ejemplo, una conjunción no elaborada de Sol con Marte produce una gran actividad vana que, sin embargo, a la persona le parece de suma importancia y utilidad; por otro lado, la habilidad de devorar por completo la energía ajena, dejando a la otra persona literalmente sin fuerzas e incluso sin un atisbo de gratitud.
La elaboración de la conjunción (y del Sol) permitirá un cambio hacia un égrégor más elevado, cuando la iniciativa solar pasa de ser una orden rígida a una indicación del rumbo deseado de la actividad, y lo más importante, de la atención. Entonces, la interacción del Sol con el planeta se facilita sustancialmente, y el planeta recibe del Sol una especie de magnetización débil que sirve para orientarse en condiciones complejas (para el planeta), cuando la elección óptima no es evidente.
Conjunción de Mercurio: Angustiosa tanto por la ausencia de pensamiento como, en muchos casos, por su presencia. Mercurio, en conjunción, da al planeta un fuerte matiz mental, incluso cuando esto no es necesario ni deseable para la persona. Por ejemplo, en la conjunción de Mercurio con Venus en relaciones amorosas habrá tanta calculabilidad y sensatez que cualquier sentimiento directo y vivencia se desvanecerá muy pronto, especialmente si Mercurio es más fuerte que Venus. Lamentablemente, el matiz mental no equivale a la razón, ya que con frecuencia se reduce a ideas superficiales y tópicos de la conciencia y el subconsciente colectivo que influyen activamente en el principio del planeta, esquematizándolo y profanándolo en gran medida. La persona lo sentirá, por supuesto, pero todos sus intentos por liberarse de esta influencia muerta (cada vez de manera distinta) de Mercurio sobre el planeta mediante la expansión del ámbito de sus manifestaciones (por ejemplo, buscando nuevos amores en el caso de Venus) están condenados al fracaso, ya que la mente, aunque tosca, es flexible y puede adaptarse de algún modo.
La elaboración de la conjunción se realiza, ante todo, mediante el trabajo con Mercurio, es decir, tomando conciencia del papel y el sentido de la actividad mental como flujo energético y de los principios planetarios que dan una dirección general, pero no los sustituyen. Este trabajo es complejo, ya que requiere una reestructuración del pensamiento, abandonar los rígidos estereotipos sociales y pasar a operar con formas mentales más ligeras y flexibles, capaces de una interacción adecuada entre el Cosmos y el principio del planeta. Por ejemplo, la conjunción de Mercurio con Marte con Mercurio fuerte en un nivel bajo de elaboración produce no a una persona, sino prácticamente a una máquina que debe simular mentalmente cualquier acción activa antes de llevarla a cabo, sin poder confiar en el sentimiento ni en la lógica de sus manifestaciones energéticas inmediatas. La elaboración del aspecto otorga grandes capacidades creativas que se manifiestan en forma de un sutil y astuto control mental indirecto del principio del planeta en los momentos en que es necesario.


