Su hijo es inquieto, muy sensible, romántico y compasivo. No puede ocultarle sus sentimientos, ya que percibe al instante cualquier falsedad. Puede dejarse influir con facilidad por el estado de ánimo de su entorno. A nivel emocional, le cuesta distinguir entre ilusiones y realidad. Una imaginación viva, si se encauza adecuadamente, puede dar lugar a un talento para la música y las artes plásticas. Los padres deben ser muy tiernos y delicados con este tipo de niño; de lo contrario, crecerá como un soñador vacío y fantasioso.
El niño percibe a su madre como una persona incomprensible, extremadamente sensible o inaccesible. Ella debe encarnar el ideal de perfección. Si no lo logra, el niño puede sufrir una profunda decepción.



