4º hogar en Leo
Avesalom Pódvodny. Los hogares en los signos del Zodíaco
La verdadera victoria es la victoria sobre uno mismo. Esta posición del 4º hogar da energéticas y consistentes posturas vitales, de las cuales la principal, en un nivel bajo, es: “el más fuerte tiene la razón”. Internamente, esta persona siente que su vida es una batalla y el mundo, un campo de lucha, pero debe ser capaz de discernir contra quién y en qué nivel lucha para definir correctamente a “los suyos” y encontrar su egregor cármico. Para ello, el problema esencial de esta persona radica en la elección de los medios que se permite utilizar, así como en los caminos para afirmar su postura vital. La actitud correcta —nunca buscar tales confirmaciones de manera intencional— no llega de inmediato. El trabajo interno genera experiencias íntimas y religiosas intensas y poderosas; del contacto con Dios, la persona recibe una enorme inspiración y entusiasmo que le indicarán los caminos de su vida futura y su servicio. Las posturas vitales se imponen con fuerza hacia el exterior, hacia la conciencia y las manifestaciones directas de la persona, lo cual no siempre es fácil, y con Ascendente en Tauro aún más. Es importante que este proceso no se desarrolle con demasiada presión, violentando los rasgos de personalidad y otros programas inconscientes de la persona, y que exista retroalimentación: la persona debe corregirlos cuando así lo exija la fría lógica acuariana de los objetivos y tareas externos que le plantea el destino (10º hogar). En la familia, esta persona será (en un nivel bajo) un déspota doméstico, o, si su energía es baja, terminará sometida a la voluntad de su pareja (o de un hijo). Pero mientras que en el 4º hogar en Aries son típicos los arrebatos de ira y agresividad, con una postura vital del tipo “vine, vi, vencí”, en este caso la persona busca un poder total y constante, basado en su propia energía, para que se tema hasta el sonido de sus pasos. Del hogar emanará una sensación de fuerza que triunfa y oprime o apoya, según el nivel de trabajo interno. Pueden aparecer espadas y sables en las paredes, y un revólver de gran calibre en el cajón del escritorio del hombre, o un maquillaje excesivamente llamativo, esmalte brillante y un escote amenazante en el vestido de casa de la mujer.
Los hogares en los signos. Aleksandr Kostóvich
Energéticas y consistentes posturas vitales. El fundamento de la personalidad de esta persona es la noción de poder. En un nivel bajo, se trata de una lucha por el poder en la familia y el hogar. Una actitud activa hacia sus convicciones, posible autosuficiencia. El trabajo interno sigue el camino de corregir su propio patrón de personalidad hacia una lógica mental objetiva, renunciando a la adhesión emocional a sus creencias. La motivación del Alma para esta encarnación podría estar relacionada con el anhelo de poder, amor, diversión, codicia por la vida y el autodescubrimiento.
Pável Globa. Los hogares en los signos
Leo es una enérgica policía vital. Patriotismo sólido, sensación oculta de deber hacia los padres. La persona es heredera de un buen linaje, transmisora de las tradiciones familiares. En el hogar hay mucha luz, amor y calidez, muchas celebraciones, banquetes, diversión y entusiasmo creativo. En un nivel bajo, la persona es un tirano doméstico, cuyo lema es: “el audaz se lo come”. Es posible una intervención energética de los familiares en los asuntos de los demás.



