Biquintil Luna – Neptuno
(Tránsito. Luna → Neptuno natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Biquintil de la Luna: El pueblo no posee el lenguaje con el que pueda expresar su alma. Este aspecto otorga, en las esferas del planeta, una buena comprensión intuitiva de las formas de vida inferiores, especialmente de las necesidades biológicas, si la persona así lo desea. En su versión armoniosa, sabrá elegir adecuadamente el paisaje, la alimentación, la iluminación y el régimen de oxígeno para los peces de acuario, y fácilmente encontrará un lenguaje común con un alcohólico degradado, al que compadecerá sinceramente; y si no lo encamina por el buen camino (lo cual, por supuesto, es difícil), al menos lo calentará espiritualmente, sintiendo así la Luna-Venus. En caso de daño en la Luna, las formas de vida inferiores en las esferas del planeta irritarán constantemente a la persona, quien podrá descargar en ellas su agresividad surgida de motivos completamente ajenos, por ejemplo, en las esferas de los planetas que forman aspectos mayores tensos con la Luna. En este caso, le será difícil reconocer tanto la espiritualidad (aunque sea potencial) de las formas de vida inferiores como (especialmente) la conexión entre sus problemas e imperfecciones con los propios, aunque en este caso la analogía puede ser evidente: en dueños obesos suelen haber perros obesos, y el desarrollo evolutivo del egregor familiar se determina más fácilmente por el nivel.
Biquintil de Neptuno: Hasta los gansos tienen sus mantras. Este aspecto otorga, en las esferas del planeta, amor hacia las formas de vida inferiores y compasión por ellas; en un nivel elevado, una comprensión sutil de las mismas y una actitud humana, cuando la persona actúa como una entidad superior, es decir, como una especie de deidad. En un nivel bajo, no hay verdadera comprensión, pero la persona busca la vida inferior en busca de meditaciones inferiores, profanándose hasta ella y logrando una octava inferior de aquellos sentimientos y experiencias que, en su versión superior, le son deseables pero inaccesibles sin esfuerzo especial. Por ejemplo, un biquintil Neptuno-Mercurio o Neptuno-Venus puede dar a una persona socialmente estable y no bebedora, pero que adora conversar con vagabundos, alcohólicos, etc., ayudándoles voluntariamente a conseguir otra dosis o simplemente brindándoles apoyo moral en sintonía con su propia vida y reforzando así sus placeres reprimidos de libertad y alegría vital. Aquí hay una conexión con la forma de vida inferior, pero la ayuda va más dirigida a uno mismo que a ella (satisfacción indirecta de deseos reprimidos).
En caso de daño en Neptuno, pueden darse diversas distorsiones en la percepción de las formas de vida inferiores y una participación inadecuada (aunque a menudo no queda claro por qué) en ellas por parte de la persona, siendo muy difícil, o incluso imposible, resolver la situación sin considerar los programas inconscientes específicos activados en uno mismo. Neptuno armonioso ofrece una imagen distorsionadamente rosada de la vida inferior y el papel de la persona en ella, y su mínima participación exitosa en sus problemas llevará a la persona a un estado eufórico, aunque los resultados reales puedan ser prácticamente nulos; no obstante, el biquintil armonioso otorga una gracia natural que se extiende desde la persona hacia las formas de vida inferiores, y los niños y los perros lo amarán incondicionalmente.



