Biquintil Luna – Venus
(Tránsito. Luna → Venus Natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Biquintil de la Luna: El pueblo no posee el lenguaje con el que pueda expresar su alma. Este aspecto otorga, en las esferas del planeta, una buena comprensión intuitiva de las formas de vida inferiores, especialmente de las necesidades biológicas, si la persona así lo desea. En su variante armoniosa, sabrá elegir con habilidad el paisaje, la comida, la iluminación y el régimen de oxígeno para los peces de acuario, y fácilmente encontrará un lenguaje común con un alcohólico degradado, al que compadecerá sinceramente; y si no lo encamina por el buen camino (lo cual, por supuesto, es difícil), al menos lo calentará emocionalmente, sintiendo así la Luna-Venus.
En caso de daño de la Luna, las formas de vida inferiores en las esferas del planeta irritarán constantemente a la persona, quien podrá descargar sobre ellas su agresividad surgida por motivos completamente distintos, por ejemplo, en las esferas de los planetas que forman aspectos mayores tensos con la Luna. En este caso, le será difícil reconocer tanto la espiritualidad (aunque sea potencial) de las formas de vida inferiores como (especialmente) el vínculo entre sus problemas e imperfecciones y los propios, aunque en esta situación la analogía puede resultar obvia: en dueños obesos, los perros suelen ser gordos, y el desarrollo evolutivo del egregor familiar se determina más fácilmente por el nivel.
Biquintil de Venus: El filósofo profundiza, el político asciende y el ciudadano común chapotea en el charco de la irresponsabilidad. Este aspecto otorga, en las esferas del planeta, una actitud socializada hacia las formas de vida inferiores, es decir, la persona se encuentra bajo una fuerte influencia de los estereotipos sociales, lo que a nivel bajo tiene un valor más bien positivo (por ejemplo, la máxima “a los niños y los animales no se les debe hacer daño”), pero en niveles más altos puede generar un fuerte esnobismo, es decir, una separación marcada, considerándolas como tales (por ejemplo, la mirada despectiva de un habitante de la capital hacia la vida de la provincia o de un país económicamente subdesarrollado).
Un trabajo profundo, especialmente del biquintil hacia planetas de tercer y cuarto nivel, proporciona una visión del progreso social dentro de los programas cármicos y del desarrollo evolutivo de la humanidad (lo cual no es sencillo, ya que estos procesos a menudo van en direcciones opuestas); a nivel medio, la persona se interesará por la vida de diversos estratos sociales, especialmente los más bajos, sus problemas característicos y contradicciones, así como por la humanidad. En su variante armoniosa, este aspecto otorga tacto, encanto y facilidad para comunicarse con los estratos sociales inferiores, la capacidad de percibir la belleza de las formas de vida prehumanas (animales, plantas, etc.) y una alegría natural al interactuar con ellas (en las esferas del planeta). En caso de daño, surgirán diversas emociones, incluidas el amor y el odio, hacia las formas de vida inferiores, durante las cuales, en cualquier caso, se debe buscar ante todo la expresión de la humanidad inherente a la persona.


