Usa las mejores recetas de amor y recupera el interés el uno por el otro.
200 g de vainilla: empieza a cuidarte de inmediato.
Si no te maquillas, hazlo. Apúntate al gimnasio más cercano. Compra ropa nueva, moderna y, si es posible, llamativa.
Manicuras, pedicuras, exfoliaciones, peinados, bronceado y demás.
Regálate flores: que piense que tienes un admirador romántico y adinerado.
Cuando tu aburrido panecillo llegue a casa, tira el ramo por la ventana con un suspiro: “Ya se lo he dicho mil veces, pero sigue trayendo flores y más flores…”
100 g de pimienta: también tienes amigos, y además, de sexo masculino.
¿Y quién te prohíbe divertirte?
Él va de pesca, pues tú al bar; él al fútbol, y a ti te llevan al teatro; él al garaje, y tú a la casa de campo de tu amiga.
100 g de pasas: toda mujer debe tener un secreto.
Debe ser evidente. A veces hasta puedes gritarlo.
¿Qué? ¿Eh? No, nada, solo pensaba… ¿Adónde? Bueno, a hacer cosas… ¿A quién llamabas? No importa, solo… ¿Qué? Ah, perdona, me quedé pensando… ¿Sobre qué? Sobre lo mío, sobre mi pasado…
100 g de chocolate: mantente siempre animada, enérgica y activa.
Te llama para saber cómo estás sin él: ¡genial! ¡Qué bien que tengas una noche libre!
No, cariño, no estoy nada triste, ¿por qué? Tengo mil cosas que hacer. Sí, soy feliz. No te aburras, te beso, hasta luego.
Bueno, en principio, tu Otelo ya está listo: está completamente seguro de que tiene a la mujer más divertida y alegre, rodeada de pretendientes serios, ¡a una chica así no se la puede dejar sola!
¿Qué pesca? ¿Qué garaje? A casa, con flores, guitarra y hasta, quizá, un pequeño anillo de oro… Porque a una joyita así no se la puede perder…



