Quintil Plutón – Quirón
(Tránsito. Plutón → Natal. Quirón)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Quintil de Plutón: Cuando en un bosque oscuro, infestado de lobos feroces, aparece un joven cordero, no tiene culpa alguna, pero provoca una grata animación. Este es un aspecto muy ambiguo cuya interpretación depende no solo de los aspectos mayores de Plutón y el planeta en cuestión, sino también del nivel evolutivo de la persona en general. En términos generales, Plutón actúa como inspector de calidad y formas de vida en las esferas del planeta, y la persona deberá despedirse para siempre de algunas de ellas, con lo que es mejor reconciliarse internamente a tiempo (superando cierto duelo). Por otro lado, Plutón destruye, ante todo, las formas de vida parasitarias, y tras su influencia, la persona termina sintiéndose mejor, aunque las cucarachas y los bichos internos, abundantes en los programas del subconsciente, a veces lucen en el mundo interior de la persona de manera bastante atractiva, al menos si no se los observa con atención, y separarse de ellos (especialmente si el planeta está afectado) es como matar parte de su vida, y solo mucho después comprenderá que no era así. Plutón afectado hará este proceso más rígido y despiadado, menos armonioso, pero en cualquier caso, la experiencia (en niveles bajos y medios) no será de las más placenteras. Este aspecto otorga una aguda visión crítica de los fenómenos vitales en las esferas del planeta, y si el quintil está afectado, la persona en un nivel bajo puede convertirse en un maestro negro de la vida, exterminando no solo sus parásitos, sino en realidad todas sus demás manifestaciones (aunque probablemente piense lo contrario) — un aspecto de Sodoma y Gomorra y del SIDA.
Quintil de Quirón: A diferencia del ser humano que la estudia, la vida nunca llega a un callejón sin salida. Este es un aspecto muy prometedor si se trabaja en él, ya que otorga en las esferas del planeta la visión y materialización de la vida en aquellas de sus manifestaciones donde antes era casi imperceptible. Por ejemplo, el quintil Quirón-Luna brinda habilidades para percibir el campo bioenergético de una persona y sus órganos, y en niveles altos, la posibilidad de sanar mediante “negociaciones” con distintas partes del cuerpo y órganos internos como si fueran seres vivos con carácter y rudimentos de conciencia (según la enseñanza yóguica, el hígado es terco y, si se le persuade con suavidad, se vuelve dócil y afectuoso, etc.). El quintil de Quirón puede manifestar anécdotas de vida en los objetos y el momento más adecuado (una sartén caliente, como si estuviera viva, se escurre de las manos y huye bajo el armario), creando un caos inimaginable de manifestaciones de vida incontrolada que al principio puede sonar cómico, pero al repetirse sistemáticamente durante un largo tiempo, puede penetrar profundamente en el subconsciente o ampliar fundamentalmente la comprensión de la vida y las obligaciones ante ella. Por ejemplo, el quintil de Mercurio a Quirón en la cuarta casa puede significar que la persona deberá racionalizar la percepción de ciertos miembros de su familia como seres vivos (según su parecer inicial, no tienen esa cualidad, al menos en las esferas donde se encuentra Mercurio). Sin embargo, con el tiempo, el quintil de Quirón ofrece una salida de los callejones sin salida en el desarrollo de la vida, incluido el familiar.



