Quintil Venus – Quirón
(Tránsito. Venus → Quirón natal)
Avesalom Pidvodny. Aspectos
Quintil de Venus: Cuando en la vida no hay amor, no hay vida. Este aspecto aporta en las esferas del planeta vivacidad en los contactos sociales y en las preferencias estéticas, así como espontaneidad en el amor. En estos ámbitos, la persona literalmente se asfixiará ante la rutina y el estancamiento, bastante característicos de la sociedad en general. Por lo tanto, incluso un pequeño daño a Venus le generará dificultades en las relaciones sociales: por un lado, la vivacidad y espontaneidad de los demás lo atraerán, pero por otro, sus propias manifestaciones pueden parecerle no tanto vivas, sino torpes; un daño grave a Venus puede llevar a bloqueos psicológicos y a una negativa total a cualquier comportamiento espontáneo. En un nivel bajo, el quintil de Venus produce una actitud social estereotipada hacia las manifestaciones de la vida en uno mismo y en los demás, así como una tendencia a parasitar sus expresiones en situaciones sociales del mundo exterior, especialmente si la persona tiene un bajo nivel de energía; ejemplos de esto pueden ser muchos educadores que se alimentan (a menudo con elementos de sadismo) de las emociones y manifestaciones energéticas directas de niños y adolescentes; un papel similar (representando una vida parasitaria) lo cumplen los críticos de arte de baja calidad. Los aspectos armónicos del quintil otorgan el amor de las personas por la vivacidad natural de las manifestaciones y por el principio creativo en las esferas del planeta que se realiza, aunque solo sea con un cuidadoso trabajo sobre ello.
Quintil de Quirón: La vida, a diferencia del ser humano que la estudia, nunca llega a un callejón sin salida. Este es un aspecto muy prometedor si se trabaja en él, ya que aporta en las esferas del planeta la capacidad de percibir y materializar la vida en aquellas de sus manifestaciones donde antes era casi imperceptible. Por ejemplo, el quintil Quirón-Luna otorga la capacidad de percibir el campo bioenergético de una persona y de sus órganos; en un nivel alto, es posible la sanación mediante “negociaciones” con distintas partes del cuerpo y órganos internos como si fueran seres vivos con carácter y rudimentos de conciencia (según las enseñanzas del yoga, el hígado es terco y, si se le persuade con suavidad, se vuelve dócil y afectuoso, etc.). El quintil de Quirón puede dar manifestaciones anecdóticas de la vida en los objetos, y el momento más adecuado (una sartén caliente, como si estuviera viva, se escapa de las manos y se esconde bajo el armario), creando un caos inimaginable de manifestaciones de vida incontrolable que, al principio, puede sonar gracioso, pero que, al repetirse sistemáticamente durante mucho tiempo, puede penetrar profundamente en el inconsciente o ampliar fundamentalmente la comprensión de la vida y de las obligaciones que se tienen ante ella. Por ejemplo, el quintil de Mercurio a Quirón en la cuarta casa puede significar que la persona deberá racionalizar como seres vivos a algunos miembros de su familia que (según su primera impresión) no poseen en absoluto esa cualidad, al menos en las esferas en las que se encuentra Mercurio. Sin embargo, con el tiempo, el quintil de Quirón proporciona una salida de los callejones sin salida en el desarrollo de la vida, incluido el familiar.



