Selena en Capricornio
Pável Globa. Los planetas en los signos del Zodíaco
En una vida pasada, asumiste voluntariamente la karma ajena, aspiraste a un objetivo superior, fuiste un asceta, es decir, te convertiste voluntariamente en el “chivo expiatorio”. En el primer nivel, recibes cierta compensación como logro de tu meta. Aunque, por lo general, la compensación llega al final de la vida. En el segundo nivel, continúas haciendo lo que hacías en tu vida anterior, es decir, asumes la karma ajena, avanzas hacia tu meta con firmeza y te purificas moralmente. Y en el tercer nivel, te conviertes en un guía de las fuerzas luminosas, es decir, ya portas la ley cósmica superior, y toda tu vida se dedica al logro de la meta más elevada. Justamente se te otorga la fuerza necesaria para cumplir con este programa. Puedes sacrificarte voluntariamente por alcanzar esta meta, puedes asumir la karma de casi pueblos enteros. No es casualidad que bajo el signo de Capricornio hayan nacido muchos maestros, pero por el Sol, y no por la Luna Blanca. Precisamente a través del signo de Capricornio, una persona puede asumir la karma de muchos. Por eso, si tienes la Luna Blanca en Capricornio y sigues el tercer camino, y fuerzas luminosas te respaldan, puedes cargar con una gran responsabilidad y, a costa de tu vida y del arduo trabajo en esta encarnación, liberar y aliviar a otras personas.



