El instinto básico de Sharon Stone “Si todos los hombres con los que he dormido me hubieran pagado un dólar, me habría convertido en millonaria” Sharon Stone
Hollywood pertenece, con razón, al reino de Neptuno, donde Piscis se sienten como en casa. El signo más plástico del zodiaco, que se adapta a cualquier papel y sabe hechizar desde la pantalla, pero en la vida personal los Piscis suelen hechizarse a sí mismos, saliendo periódicamente al mundo real para descubrir que no se corresponde con el mundo de sus sueños, donde no hay dolor, celos, agresividad ni pecado. Viviendo en esta paradoja, a menudo se sienten decepcionados, pero no lo demuestran para no ser tachados de débiles. Sharon es una de ellas: tras alcanzar la fama de “estrella inteligente” de Hollywood (IQ 154), sigue viviendo en un mundo incomprensible para los demás.
A los 15 años, Sharon ingresó en la Universidad de Pensilvania, donde obtuvo un diploma en escritura creativa y bellas artes. A los 17, ganó el título de Miss Pensilvania. Mientras trabajaba en McDonald’s, fue modelo oficial de la empresa “Ford” y de productos publicitarios de televisión. En 1980 debutó en el cine y, como es habitual en la sociedad, en 1984 intentó formar una familia. Su matrimonio con el productor Michael Greenburg fracasó a los dos años.
A partir de los 90 comienza un período de desilusión: posa para Playboy y protagoniza “Instinto básico”. Aunque recibió el premio a la mujer más deseada del mundo, Stone no se volvió más feliz.
Nacida el 10 de marzo de 1958, en su cosmograma tiene una cruz cósmica y una concentración de planetas en Escorpio: tres —Júpiter, la Luna y Neptuno— más el Nodo Norte. La conjunción del Nodo con Neptuno y Júpiter forma un cuadratura en T con Urano en Leo y Venus en Acuario, mientras que la conjunción de Neptuno y Júpiter está en oposición al Nodo Sur. Con esta configuración planetaria, la persona se siente “crucificada”, desgarrada por contradicciones: “Puedes decir ‘sí’ aunque alguien haya dicho ‘no’, y ‘no’ aunque alguien haya dicho ‘sí’ —afirmación que refleja el símbolo de Piscis: ‘dos peces nadando en direcciones opuestas'”.
Al estar en Escorpio, naturalmente se encarga del instinto de muerte y sexo, algo con lo que Sharon se ha topado a lo largo de su vida y que interpretó en “Instinto básico”. Describió su experiencia extrema así: “Había una luz cegadora a mi alrededor, luego vi a algunos de mis amigos más queridos, con los que no quería separarme. Todo ocurrió muy rápido y volví a mi habitación, a mi propio cuerpo. Me impactó y me dije que eso no volvería a pasar, y evidentemente eso me abrió nuevas perspectivas”.
Sharon no solo superó una aneurisma cerebral, sino que padece diabetes y asma, y quizá por eso no se atrevió a quedarse embarazada. Sin embargo, su deseo de vivir una vida plena la llevó a adoptar a dos niños junto a George Englund, aunque sus intentos de adaptación fracasaron.
Al interpretar el cosmograma de Stone, se puede ver la raíz de sus problemas personales: intentar alcanzar la felicidad de manera tradicional, por supuesto, no lleva a ninguna parte. En su constante búsqueda de amores —sagrados sentimientos—, “los Piscis dan vueltas en círculos” y olvidan las experiencias negativas pasadas en el amor, volviendo una y otra vez al círculo vicioso de nuevas relaciones. Venus no entiende por qué existen estas leyes escritas y no escritas de comportamiento cuando es mucho mejor tener relaciones libres, sinceras y no atadas a nada.
A los 38 años, se obsesionó con el actor de 20 años Leonardo DiCaprio; el director no quería darle el papel, y Sharon declaró que pagaría su salario de su propio bolsillo. La relación no duró mucho. Él se vengó de forma escorpiana: declaró que amaba a todas las mujeres, incluidas las mayores…
Con su Luna afectada, vivir una vida sencilla y sin pretensiones es un problema; la incomodidad sin causa, que lleva al desesperación, habla también de problemas psicosomáticos. Alteraciones funcionales en la vida psíquica. La posición de los nodos, que hablan de karma, indica problemas de vidas pasadas, además de ser indicadores de enfermedades. “La mazmorra mortal”, ubicada en la zona del perineo, está relacionada con Neptuno. Como resultado de la alteración de la circulación energética o de problemas en la zona de “la mazmorra mortal” surgen enfermedades kármicas. Por lo general, están vinculadas a eventos trágicos o fatales en vidas pasadas: Sharon tiene una cicatriz en el cuello que, según ella, “accidentalmente” se la hizo en la infancia al enredarse con una cuerda de tender la ropa en el patio, que se le clavó en el cuello cuando intentaba cruzar el lugar (recordatorio de la naturaleza de su muerte en una vida pasada…).
De su vida pasada también trajo: muchas dudas, luchas internas (Júpiter en el primer grado de Escorpio, difamación en el octavo grado de Venus en Acuario, Mercurio en el grado 27 de Piscis —errores que llevan a resultados tristes, pesimismo— Nodo Norte complicado: el Nodo Sur en Tauro —le cuesta desprenderse de todo a lo que está acostumbrada. La idea de transformación le parece desesperanzadora, y quizá ni siquiera tiene un gran deseo de cambiar. Sharon intenta olvidar la realidad poco atractiva con nuevos rodajes, apoyando la fundación contra el sida (por cierto, Elizabeth Taylor también se dedica a lo mismo) y repartiendo limosnas a los pobres.




