Su pequeño **León** es el dueño de todo lo que observa. El orgullo, la confianza en sí mismo, el optimismo y la nobleza son rasgos que pueden parecer innatos. El Leo prospera cuando está en el centro de atención. Sin embargo, sus “subordinados” son recompensados con abundancia de afecto tierno y generosidad. El pequeño León simplemente adora hacer cosas agradables para los demás y obsequiarles con pequeños detalles.
Con una personalidad fuerte y una tendencia a la teatralidad, pero sin la oportunidad de estar “en el centro del escenario”, este actor nato puede montar un espectáculo de manera irritante. Debe ser consciente de esto cuando note que su hijo insiste demasiado en llamar su atención en un lugar o momento inapropiado.
No sea deshonesto con este niño. La honestidad y la justicia son muy importantes para el León. Este niño tiene fuerza de voluntad y la capacidad de perseverar en su objetivo elegido, trabajando arduamente hasta alcanzarlo. Pero lo más importante es la posibilidad de mostrar su logro. Con esto intentará ganar el reconocimiento, el aliento y el respeto de los demás, algo que también le importa profundamente.
Bríndele a su pequeño León la oportunidad temprana de interactuar con otros niños y adultos. Fomente su creatividad y su inclinación natural por el drama; busque disfraces o accesorios interesantes en su armario antiguo: descubrirá que disfrazarse y representar distintos papeles será su pasatiempo favorito.
Recuerde siempre que el elogio y el estímulo para alcanzar metas serán mucho más efectivos para guiar a este niño que la crítica.






