Biquintil Marte – Urano
(Tránsito. Marte → Natal. Urano)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Biquintil de Marte: A los que están postrados no se les golpea: se camina sobre ellos y se les limpia los pies. Este aspecto aporta a las esferas del planeta actividad y energía dirigidas a interactuar con formas de vida inferiores. La derrota de Marte convertirá esta energía en destructiva, pero la persona no lo notará de inmediato; al menos puede creer sinceramente que todo lo que proviene de él hacia las formas de vida inferiores le beneficia (aunque, tonta e ingrata, a menudo no lo comprende y trata de protestar). Si el planeta afectado también está dañado, la persona puede convertirse en un torturador de formas de vida inferiores, como un cruel administrador (una variante más prosaica, por ejemplo, en el biquintil Marte-Mercurio sería un estricto profesor escolar que persigue cualquier manifestación de vida de los estudiantes y se muestra agresivamente insatisfecho con sus conocimientos en su asignatura). En su versión armoniosa, este aspecto permite encontrar fácilmente una forma adecuada de participar en los problemas de las formas de vida inferiores y, con un mínimo esfuerzo, obtener grandes dividendos de ellas; sin embargo, no se debe especular con esto, pues de lo contrario se perderán para siempre las oportunidades de manifestar y desarrollar la humanidad en uno mismo. El trabajo con este aspecto proporciona una participación enérgica y hábil en el desarrollo de la vida imperfecta, mientras la persona se desarrolla a sí misma, obteniendo la posibilidad de suavizar sus programas agresivos inconscientes, dirigiendo la energía de manera más culta y constructiva.
Biquintil de Urano: Desde el punto de vista de un ratón, el ronroneo se asemeja mucho al trueno. Este aspecto genera grandes sorpresas y manifestaciones excéntricas tanto en la persona al interactuar con formas de vida inferiores como en estas mismas formas, en las que pueden surgir de repente contradicciones y explosiones, incluso en las relaciones con la persona. Si Urano está dañado, establecer un contacto constructivo y estable con la vida inferior resultará prácticamente imposible, aunque algunas ideas de la persona puedan ser potencialmente muy fructíferas, y el comportamiento de las formas de vida, así como sus crisis, serán muy ambiguos. Si la persona aprende a verlos e interpretarlos como señales del destino (tanto de la vida inferior como de sí misma), el Urano armonioso ofrecerá ideas más aceptables, aunque al principio incomprensibles, tanto en lo que respecta a las formas de vida inferiores como a sus propias manifestaciones. Sin embargo, la mayoría de los cataclismos aquí ocurrirán sin mayores pérdidas y podrán aportar energía para resolver tareas difíciles. Aun así, hablar de constructividad solo es posible si la persona trabaja con Urano; sin este trabajo, los avances inesperados hacia el interior y las manifestaciones repentinas y espontáneas del ser humano son posibles, pero, lamentablemente, desaparecen con la misma rapidez e imprevisibilidad con la que aparecen.



