Biquintil Sol — Quirón
(Tránsito. Sol → Quirón natal)
Avelasom Pidvodny. Aspectos
Biquintil de Sol: Una dirección promisoria para erradicar la delincuencia es el uso generalizado de la misericordia. Este aspecto orienta la iniciativa humana hacia las esferas del planeta hacia formas de vida inferiores e imperfectas, lo que en un nivel bajo se manifiesta principalmente en indicaciones y directivas que se imponen con autoridad, pero con escasa comprensión de la esencia del asunto. En realidad, este aspecto significa que la persona puede participar constructivamente en los problemas de la vida inferior y, más aún, necesita los impulsos volitivos e iniciativas de aquélla, siempre que exista una buena comprensión y no un interés exclusivamente egoísta. Entonces, la persona puede lograr mucho, y con ello no solo aumentará su propia vitalidad, sino que también se manifestarán los rasgos humanos. La derrota de Sol implica fuertes tendencias dictatoriales, una propensión a menospreciar la complejidad de los antagonismos internos y los problemas de la vida inferior, así como un marcado distanciamiento de sí mismo como ser evolutivamente superior; la derrota del planeta implica la dificultad para abordar los problemas de la vida inferior (incluyendo las esferas correspondientes y el poder de su propio egoísmo). La armonía entre Sol y el planeta sugiere la tentación de un consumo egoísta y superficial de las formas de vida inferiores, que no ofrecerán resistencia notable, e incluso, al principio, se mostrarán felices ante cualquier atención por parte de un ser tan elevado, aunque aquél las llene de migajas y las espolvoree con ajo de manera bastante obvia. Por ejemplo, un biquintil armonioso Sol-Luna proporciona una buena comprensión de los animales domésticos y el amor hacia ellos, ya sea en un contexto urbano (el perro favorito que duerme con su dueño en la misma cama) o rural (“come, come, bicho, para cuando llegue el otoño te sacrificamos”).
Biquintil de Quirón: El villano también es un plato de Dios, solo que con el asa rota. Este aspecto ofrece, en las esferas del planeta, una visión no convencional de las formas de vida inferiores y sus problemas, lo que en un nivel bajo puede encerrar, sin embargo, un significado más profundo de lo que la persona imagina, aunque al principio esto no sea evidente para nadie. Si la persona comienza a interactuar más estrechamente con la vida inferior, impulsada por motivos puramente humanos, se enfrentará a graves problemas tanto de esa vida como de su propia participación en ella, que la colocarán en un callejón sin salida rodeado de un caos indescriptible, y le resultará muy difícil encontrar una salida; más precisamente, esto requerirá que la persona revise sus puntos de vista tanto sobre la vida inferior como sobre su actitud hacia ella e, incluso, sobre el problema de la humanidad en general. En general, este es un aspecto muy prometedor, ya que su elaboración permite, mediante la participación en la vida ajena, comprender las particularidades de los “rabitos” evolutivos propios, es decir, los programas inconscientes inadecuadamente bajos, verlos y modificarlos para hacerlos más acordes con la imagen espiritual; sin embargo, para ello, en primer lugar, es necesario aprender a observar la vida inferior en las esferas del planeta y sus problemas con ojos objetivos y atentos, superando los estereotipos sociales correspondientes: una vaca, tal vez, no sea un microcosmos, pero sigue estando más cerca del ser humano que de una fábrica de lácteos.



