
¿Qué tienen en común la Mona Lisa y Julia Roberts? ¿Misterio, sonrisa enigmática, naturalidad y encanto? ¿O el deseo de libertad, amor o ambos?
¿Qué tienen en común la Mona Lisa y Julia Roberts?
Evidentemente, ambas son mujeres que creyeron en sí mismas. Del retrato de Da Vinci emerge un rostro de belleza sin cejas; su sonrisa y mirada hablan mucho, de manera casi indescifrable: habilidad para navegar entre situaciones, ironía, sentido de superioridad. Julia, que también se asemeja a una zorra, tiene una sonrisa más democrática y acorde a los tiempos actuales. ¡Lo que las une es su misterio! En la astrología moderna, el misterio es un concepto relativo: al consultar un horóscopo, es posible que Leonardo da Vinci descubriera los secretos de la Mona Lisa, pues no solo dominaba la geometría sagrada, sino también la astrología, aunque consideró suficiente dejar solo sus obras maestras.
¿Cuál es el misterio de Roberts? Nació el 28 de octubre de 1967 en la localidad de Smyrna, estado de Georgia, EE. UU. Su hermano Eric fue el primero en abrirse paso en la gran pantalla: debutó en el cine cuando Julia tenía solo 11 años. Tras terminar el colegio, ella lo siguió a Nueva York, pero al principio no tuvo suerte al buscar papeles, por lo que tuvo que trabajar en una pequeña tienda de Manhattan. La situación cambió cuando Eric le consiguió un papel en la película *Sangre*. Aunque el rodaje terminó en 1986, la cinta no se estrenó hasta dos años después, tiempo durante el cual la actriz ya había participado en otras películas.
Julia fue descubierta tras su papel en la comedia romántica *Pizza Mística* (Mystic Pizza, 1988), donde el público la recordó por su sonrisa encantadora, su naturalidad y el carisma que irradiaba su personaje en la pantalla.
Su éxito se consolidó con *Pretty Woman* (1990), y Julia fue amada por audiencias de todo el mundo. Esta historia de amor, algo ingenua entre una prostituta y un hombre de negocios adinerado (interpretado por Richard Gere), pese a su aparente simplicidad y el aire de cuento de hadas, no dejó indiferente a nadie. La canción *Pretty Woman* de Roy Orbison sigue siendo extremadamente popular. Sin embargo, tras este éxito vino un período de calma: tras una serie de películas no tan exitosas, Julia comenzó a perder su estatus de megaestrella, hasta que en 1997 llegó *My Best Friend’s Wedding*, que devolvió su brillo. El éxito de taquilla demostró a los productores de Hollywood que Julia podía ser una estrella en comedias románticas, y al seguir ese camino, no se equivocaron: *Notting Hill* (1999) y *La novia fugitiva* (Runaway Bride, 1999) resultaron ser éxitos.
En cuanto a su vida personal, todo es mucho más complicado. Su primer prometido, Dylan McDermott, nunca la llevó al altar (se rumorea que la razón de su ruptura fueron los “sentimientos cálidos” que Julia sintió por Richard Gere durante el rodaje de *Pretty Woman*).
Sus compromisos con Kiefer Sutherland, quien dejó a su esposa por Julia, tampoco llegaron al altar. Kiefer la engañó con una bailarina, pero Julia, al enterarse por la prensa, no solo terminó la relación, sino que decidió vengarse (al estilo Escorpio). Cuando ya todo estaba listo para la boda, con los invitados invitados, Julia anunció, cuatro días antes de la ceremonia, que no se casaría. Sin embargo, Julia terminó casándose, aunque solo por poco tiempo. Cuando el representante de la actriz anunció a la prensa que Julia se había casado con Lyle Lovett en un pequeño pueblo, casi sin testigos, todos lo tomaron como una broma. ¿Cómo podía ser? Lovett era uno de los hombres más guapos de América, y apenas se conocían desde hacía unas semanas, o incluso menos. ¿Qué la llevó a unirse a este hombre?
Ella ya tenía 26 años y, tal vez, temía la soledad, el miedo a no casarse nunca. Además, ya no la llamaban para rodar… Su unión duró alrededor de dos años: del 25 de junio de 1993 al 22 de marzo de 1995. El día de la boda, el 25 de junio, la Luna en Virgo se unió a Venus de Julia, pero estaba en oposición a la Luna Negra transitante en Piscis. Hubo una conjunción de Lilith transitante con su Lilith natal, además de que la Luna transitante estaba en oposición a su Luna natal en Piscis. El resultado estaba escrito de antemano. Julia, con su imagen de mujer fuerte “de este mundo”, intenta ocultar tras su misterio la vulnerabilidad de su alma. Incluso en el cine se niega categóricamente a aparecer desnuda, bromeando al respecto: “No sé si mi antiguo profesor de álgebra necesita saber cómo es mi trasero” o su otra perla: “Nunca me desnudaré; cuando me graban vestida, es una ilusión, pero cuando me graban desnuda, es otra realidad”.
Al analizar la cosmogonía de la actriz, destacan sus grados: Mercurio en Escorpio, pero retrógrado —14° Esc.—, exceso e histeria. El Sol en el 5° de Escorpio: mente activa sin realización. Venus en el 19° de Virgo (en caída): falta de decisión, fantasía en la naturaleza, una persona que no encaja en ningún lugar. Saturno retrógrado en el 8° de Aries: arbitrariedad, rebeldía (como cuando dijo sobre George Bush: “Nunca será mi presidente, es un presidente vergonzoso”), irritabilidad, aventuras con consecuencias desagradables. Júpiter en el 2° de Virgo otorga fatalismo e inercia; combinado con la estrella Megrez, indica psicopatía juvenil, y Megrez la impulsa a ser también un guía astral.
Algunos asocian el signo de Escorpio con la etiqueta de “signo de la muerte”, y en muchas familias ocurre así: Julia no es la excepción. Cuando tenía 10 años, su padre murió de cáncer (cuadratura de la Luna en Leo al Sol en Escorpio; el Sol en el 5° de Escorpio en oposición directa). Este hecho marcó complejos psicológicos en la niña que creció sin padre, y Lyle, diez años mayor que Julia, cumplió en cierta medida el rol de figura fuerte, ya que también nació bajo el signo de Escorpio —1 de noviembre de 1957—. La Luna en Piscis en su carta sugiere comprensión sin palabras; él le ofreció a Julia no solo matrimonio, sino también apoyo psicológico, con la experiencia de *Cyrano de Bergerac*, y la amaba sinceramente. Fue un matrimonio de personas heridas y con complejos: Julia ya tenía una experiencia traumática con los hombres y soñaba con relaciones estables; además, su año de nacimiento, 1967 —año de la Cabra—, indica que siempre necesita un hombro masculino. Con su desconfianza, se atrevió a este vínculo porque lo necesitaba. Sin embargo, las mujeres de Fuego no conciben una vida con un hombre limitado, dominante o en un matrimonio tradicional, algo que sí encajaba con Lyle —Escorpio-Gallo—. Julia, con su Luna en Leo, necesita no solo pasión, sino también libertad incluso en el ámbito doméstico.
Una personalidad compleja: mujer de Fuego (1967 es año de elemento fuego) que desea ser idolatrada, pero se agobia con ese mismo idolatramiento. Lo que necesita son estímulos mentales, y tras un largo paréntesis en su vida familiar, la actriz dirige su mirada hacia un “escudero”: un operador que siempre está a su lado, creando su imagen en pantalla como ella desea. El 4 de julio de 2002, a medianoche, en su rancho en Nuevo México, se casó con el operador Daniel Moder (31 de enero de 1969) —otra vez un Gallo (en el límite con Mono)—; esta vez, terrenal, sensual y hogareño (con la Luna en Cáncer).
En el momento de la boda, la Luna transitoria en el último grado de Aries (“Imposición de su línea a otros”, el grado 30 de Aries se considera ladrón — la vida le juega malas pasadas a la persona, tal es el grado del Sol de Hussein) se unió al Nodo Norte de Julia. ¿Qué se puede deducir de este matrimonio? Es temporal, en primer lugar, basándonos en las Venus natales de ambos: en Julia, Venus está en detrimento en Virgo, en conjunción con Plutón y en oposición a Quirón en Piscis (lo que habla de la paradoja de los matrimonios), y en Dan, Venus está relacionada con la estrella Scheat — “Extremo de infortunio en oposición a la Luna negra en el grado 26 de Géminis“. (Venus rige la calidad de la vida familiar) También son poco favorables las características de sus planetas: el Sol en el grado 12 de Acuario — destrucción, violencia, exilio por ideas, vida de vagabundo. Mercurio retrógrado en el grado 7 de Acuario — terquedad, pesadez, grosería, deseo de conseguir todo para sí mismo, cinismo. Venus en el grado 29 de Piscis — “pescado muerto” — personalidad débil, puede llevar al suicidio o a la locura. Marte en aspecto destructivo de Escorpio grado 19 — quebranto emocional, pesimismo. El Nodo Sur y Urano en Libra no favorecen una unión sólida, además, Urano en el grado 4 de Libra indica falta de vocación y de vida lejos de la ciudad (Dan tiene un título en psicología, pero trabaja como operador, últimamente vive aislado con su familia en el rancho de Julia). Saturno en el grado 21 de Aries. Tampoco hay que olvidar que Julia es Escorpio con la Luna en Leo, y Dan es Acuario, una combinación, ciertamente, nada fácil. Durante algún tiempo, unos 10 años, hasta que crezcan los gemelos, este matrimonio quizá se mantenga, pero el catalizador del divorcio será Julia (no hay que olvidar que las escorpianas a menudo terminan viudas).
En la película “La sonrisa de Mona Lisa” — Julia interpreta a una profesora de arte en una universidad a principios de los años 50 en Estados Unidos, una época en la que la mujer aún dependía del hombre. Julia creó el personaje de una mujer independiente que busca un amor puro e igualitario y se decepciona de él; quizá ella misma anhelaba, al mismo tiempo, tanto la libertad como el amor.
Valentina Vittrok



