Quincuncio Luna – Neptuno
(Tránsito. Luna → Neptuno natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Quincuncio de la Luna: ¿Qué impide a una persona sentir a Dios con los órganos de los sentidos? El ateísmo. A esta persona le costará entender algunos de sus propios sentimientos internos, emociones y estados físicos en las esferas de los planetas. El cosmos le otorga la capacidad de sentir emocional y físicamente sus vibraciones en estas esferas, pero esto requerirá de la persona cierta sintonía y pureza interna, en este caso, de los cuerpos físico y astral. En un nivel bajo, esto puede manifestarse en que las circunstancias terrenales ordinarias en las esferas del planeta apenas emocionen a la persona, lo que puede inquietarla, pues se considerará anormal o privada de suerte; sin embargo, los intentos por experimentar las mismas emociones que los demás terminarán en un fracaso estrepitoso para ella. El trabajo aquí consiste, por el contrario, en erradicar las emociones groseras y los excesos físicos en las esferas del planeta y sintonizarse con cuidado con las vibraciones cósmicas (las únicas satisfactorias para la persona), que se perciben subjetivamente como sobrehumanas, abstractas, etc. Por ejemplo, un quincuncio Luna-Venus dará a una persona a la que las relaciones sociales y sexuales ordinarias no le proporcionarán una satisfacción profunda, sino que pasarán por la superficie de sus sentimientos, y así debe ser: en la comunicación social (y especialmente en el amor) está sintonizado con vibraciones cósmicas sutiles, y todos sus intentos por ser “como todos” y profanar lo sagrado solo le acarrearán vómitos, y en el alma sembrarán desesperación, confusión y protesta, cuya verdadera causa le será difícil de entender.
El trabajo del quincuncio de la Luna proporciona una sintonía instintiva y sutil con las radiaciones cósmicas en las esferas de los planetas (el medio cósmico): una persona que puede dar mucho a los demás si logra aceptar interna y subconscientemente en estas áreas la ética cósmica; sin embargo, esto siempre implica enormes sacrificios por parte del ego.
Quincuncio de Neptuno: No es necesario ser bueno: basta con ser honesto y atento. Este aspecto aporta en las esferas de los planetas la influencia del amor cósmico, que la persona en un nivel bajo percibe con mayor frecuencia de manera negativa. La civilización moderna es tal que incluso las fuerzas terrenales que impulsan al ser humano hacia el desarrollo evolutivo se perciben por él principalmente como malas, y el desarrollo espiritual consciente suele ser emprendido por personas que han caído en un callejón sin salida en todas las demás direcciones; por ello, las altas vibraciones del Cosmos en las esferas de los planetas significan para la persona o cambios incomprensibles de conciencia (meditaciones trascendentes), o giros vitales tales que “sin medio litro no se entienden”. Sin embargo, estos últimos reducirán el nivel de meditación cósmica a algo terrenal, comprensible e incluso casi extático.
En caso de derrota de Neptuno en las esferas de los planetas, es posible una sensación irracional de culpa cósmica, generalmente reprimida, e incluso un conflicto interno debido a la discrepancia entre las ideas sobre la gracia y la misericordia cósmica y terrenal, ya que el Cosmos está más interesado en la evolución del espíritu, mientras que los seres humanos se limitan principalmente a los cuerpos físico, etérico y astral, e ignoran por completo las leyes del karma. Para superar la contradicción entre las influencias neptunianas terrestres y cósmicas, la persona debe aprender a ver el karma, adoptar el punto de vista cósmico y, solo después de esto, intentar armonizar el karma terrenal con las influencias superiores; para ello, en las esferas de los planetas, necesita ante todo deshacerse de las mentiras pequeñas y constantes y del autoengaño que las disfrazan como seguras.
El amor cósmico no tanto mitiga el sufrimiento como lo acorta, dirigiéndolo por caminos más constructivos para la persona.



