Quincuncio Sol – Marte
(Tránsito. Sol → Marte Natal)
Avesalom Podvodny. Aspectos
Quincuncio de Sol: Lo más difícil es luchar contra un enemigo manteniéndose como una persona pacífica. Este aspecto produce en las esferas del planeta un efecto de cierta inadecuación en los impulsos volitivos de la persona, que será notado por los observadores atentos, y en cierto nivel de autoconciencia incluso por él mismo, aunque le costará definir en qué consiste exactamente y entenderlo. De manera similar, las situaciones imperativas externas en las esferas del planeta representarán para la persona ciertas dificultades, cada una de las cuales, si lo desea, puede superar de alguna manera, pero en caso de derrota del quincuncio esto puede parecer agotador (mientras que en sus aspectos armoniosos resultará atractivo). Este aspecto significa una intervención externa de la voluntad cósmica en las esferas del planeta, así como intentos de activarla a través de la voluntad personal del individuo. Hasta que la persona no comience a percibir (en las esferas del planeta) la caligrafía cósmica de las circunstancias imperativas externas y sus propios impulsos volitivos, y no aprenda a reaccionar adecuadamente a ellos (tanto a unos como a otros), estos la perturbarán y en parte la inquietarán. En general, en las esferas del quincuncio, la persona (excepto en un alto nivel de elaboración) experimenta dificultades relacionadas con la aparición de influencias y éticas cósmicas, es decir, extrahumanas, pero en este caso se manifiesta de manera especialmente aguda, ya que es difícil incluso reconocer que la propia voluntad está bajo la influencia de lo cósmico, como ocurriría con el semisextil de Sol, pero aún más, al combinarla con la propia iniciativa y esfuerzos creativos. En un nivel bajo, en caso de derrota de Sol, la persona intentará evitar las pequeñas piedras que a veces vuelan hacia ella en las esferas del planeta, mientras que con un Sol armonioso probablemente obtendrá una satisfacción pasiva, como la sensación de las vibraciones de un tren rápido en el estante superior de un vagón blando; aunque al frenar bruscamente puede caer, los huesos permanecerán intactos.
Quincuncio de Marte: La fuerza del mal es evidente; la fuerza del bien puede evaluarse por el hecho indirecto de que el mal aún no ha triunfado por completo. Este aspecto genera en las esferas del planeta un problema de interacción de energías en vibraciones terrestres y cósmicas; en un nivel bajo, la persona suele carecer de tipos de energía terrestre, pero domina mal las cósmicas, lo que provoca ciertos fallos. Por ejemplo, el quincuncio Marte-Luna puede otorgar un talento de sanador, disfrazado de habilidades para un masaje lineal común, que, sin embargo, la persona realizará de manera algo inusual, en particular, sus manos en situaciones cruciales se moverán como si por sí mismas, si logra confiar en ellas. Lo último, sin embargo, no es nada fácil, ya que el subconsciente (personal y colectivo) generalmente no confía en la intuición, y mucho menos en movimientos con vibraciones energéticas inusuales. El quincuncio de Marte plantea en las esferas del planeta el problema del nivel de energía de la actividad, lo que implica, en particular, la necesidad de elegir con precisión sus formas y ejercer un control igualmente preciso sobre la propia energía interna, ya que el quincuncio subrayará la inaceptabilidad cósmica de los estados emocionales groseros y las simples manifestaciones energéticas de los instintos. Por ejemplo, en el quincuncio Venus-Marte, las manifestaciones de amor que son groseras pero socialmente adecuadas resultarán absolutamente inaceptables desde la perspectiva cósmica para la persona, sobre lo cual el Cosmos le hará entender de maneras a veces muy peculiares, pero de una forma u otra, con el tiempo la persona se convencerá de que en el amor debe ser muy, muy cautelosa. Y, al ser elaborado, lo que en primer lugar requiere ver al ser amado como una entidad espiritual, la persona será capaz de relaciones e interacciones muy íntimas, sutiles y profundas.



