Si así está escrito en los cielos, esta pareja se encontrará sin duda, sin importar el lugar, ya sea en el fondo del mar o en la cima de una montaña. En un banco, en un bar o en una clase de historia donde fácilmente pueda aparecer Cáncer. O quizá sea un monasterio en el Tíbet, una iglesia o unas excavaciones arqueológicas. O tal vez, en una librería frente a la sección de “Sexo y el alma humana”, algo que Escorpio contempla con devoción. Esta unión representa un modelo de vibración en el que sus participantes se atraen como un imán, sin importar la distancia que los separe. El horóscopo de Linda Goodman no garantiza que esto ocurra, ¿acaso se puede garantizar el comportamiento humano? Se trata de una probabilidad astrológica: esta pareja tiene más posibilidades que otras combinaciones zodiacales. Y en general, las garantías son una auténtica molestia. ¿Está de acuerdo? Cáncer y Escorpio no lo están. Otros signos opinan igual: Acuario y Géminis, Leo y Aries, pero no estos dos. Los escorpiones valoran y aman profundamente la fiabilidad en todo. Los cánceres consideran la palabra “garantía” tan deseable como el agua de un arroyo cristalino (por cierto, hoy en día es raro encontrar un arroyo limpio, lo que equivale a una garantía absoluta). Entre estos partenaires existe una comprensión instintiva, casi sobrenatural. Por eso, si uno no tiene las debilidades o defectos del otro, los compadece. Y al contrario, las cualidades y talentos que le faltan a uno pero posee el otro, despiertan admiración. Además, esta actitud es común en cualquier tipo de relación: amantes, familiares, amigos, cónyuges o socios comerciales. En la vida, los hijos suelen ocupar un papel principal, ya sea en forma de alegría y felicidad o de tristeza y preocupación. A veces, tener hijos es su mayor anhelo, aunque por desgracia, no siempre se cumple. Sin embargo, si las circunstancias no les permiten experimentar cómo une a una pareja la presencia de los hijos, los une el recuerdo de su propia infancia. Sí, encontrarán consuelo en los recuerdos de los momentos felices o tristes de su niñez. Ambos signos guardan celosamente su pasado. Además, estos signos comparten la capacidad de recordar el bien, pero no olvidan el mal, la injusticia ni las ofensas, y con los años, esos recuerdos no se desvanecen. Ahora, en el horóscopo de Goodman, comienzan a surgir diferencias entre Cáncer y Escorpio. Cáncer sufrirá en silencio por las ofensas recibidas, mientras que Escorpio hará todo lo posible por aplicar el principio de “ojo por ojo”. Así que quien “besó” el parachoques de su coche, más tarde verá el suyo “besado”. Esta dudosa lección de justicia es una herencia que Escorpio recibió de Libra, el signo que precede al suyo. Solo que Libra actúa —y a veces abusa— de la lógica y la razón, mientras que Escorpio aplica la justicia de manera más directa y tangible. Es raro que Cáncer ataque al ofensor. Prefiere responder escondiéndose en su casita y, con toda probabilidad, desconfiará de esa persona o situación. ¿Escorpio ha desaparecido? ¡Imposible! Podrá esconderse, irse o incluso huir, pero espere su regreso. No concibe la idea de perder; solo sabe ganar, a cualquier precio. Y no importa dónde: en un campo de fútbol, en una licitación o en la cama. A esto lo guía Plutón. Su aura tiene un atractivo casi sobrenatural, que, junto a su habilidad para responder con dignidad al ofensor, genera confianza en Cáncer. Su elemento es el Agua, y si en sus cartas natales el Sol está en una posición “difícil o pesada”, pueden sumergirse en las drogas, el alcohol u otros vicios destructivos, incluyendo la promiscuidad sexual, para escapar de la realidad. Y en este pantano, ambos irán a pique como piedras. Las posibilidades de salvación son mínimas. Pero no son los únicos peligros en su camino: pueden verse arrastrados por las artes oscuras —magia negra, vudú, etc. Linda Goodman considera que, por separado o juntos, no deberían asistir a sesiones espiritistas o hipnóticas donde los médiums sumerjan a los asistentes en trance. Basta de momentos oscuros, pues Cáncer y Escorpio (espiritualmente maduros, emocionalmente equilibrados y receptivos) pueden ser tan inocentes como niños cuando creen en milagros, se abren a la pureza del placer y la alegría. Entonces, en esta unión reinará una comprensión absoluta, y en la relación se perdonarán cualquier malentendido, grande o pequeño. Estos signos pueden no perdonar a otros, pero siempre lo harán entre ellos. Con un aspecto favorable entre el Sol y la Luna, además del perdón, olvidarán las ofensas, algo casi fantástico para ellos. Si se esfuerzan un poco, descubrirán en el otro las cualidades más positivas, no solo las negativas. Así, Escorpio puede convertirse en el depositario de la confianza de Cáncer, algo que nadie más logrará, y Cáncer, a su vez, recibirá de Escorpio el regalo real: el perdón, algo que otros signos no obtendrán de él. Son personas de una sensibilidad excepcional, y en su vulnerabilidad solo se atreven a confesar sus secretos el uno al otro. Algo de suma importancia, pues durante mucho tiempo han tenido que ocultar esa fragilidad bajo una coraza, temiendo que los demás la usen en su contra. Esta pareja puede revelarse secretos que para otros permanecerán sellados para siempre. Solo Escorpio puede arrancar de Cáncer lo que este se empeña en callar. Y Cáncer, como protegido de la Luna, descubrirá que Escorpio esconde sus verdaderos sentimientos tras una máscara de frialdad distante. Esta es una unión de telepatas (naturalmente, solo pueden leer los pensamientos del otro). Hay esferas en las que sus intereses pueden coincidir, como el dinero. A Escorpio le interesa el dinero ajeno, mientras que a Cáncer le atrae el dinero en sí, siempre que sea de libre conversión. A Escorpio le duele la cabeza buscando formas de ganarlo, y a Cáncer le angustia la posibilidad de perderlo. En su libro “Signos solares”, Linda Goodman hablaba del deseo de todos los cánceres de ser protegidos como madres. Los escorpiones también sienten un impulso irresistible por proteger a alguien, por lo que esta unión estará formada por partenaires que anhelan cuidarse y protegerse mutuamente. Quizá con exceso de estas cualidades, pero siempre se puede salir a tomar aire. Aunque el sentido de seguridad tiene un precio elevado. A veces, Cáncer notará la excesiva reserva de Escorpio, quien a su vez también puede sentirse insatisfecho con Cáncer. Sin embargo, son detalles menores cuando, en un mundo tan incierto, hay alguien que se preocupa profundamente por los anhelos del corazón de su pareja.
Hombre Cáncer – Mujer Escorpio
Esta unión es más exitosa que la de hombre Escorpio/mujer Cáncer, aunque el género no influye especialmente en la armonía de este modelo. Plutón (planeta de Escorpio) posee una fuerza y un poder superiores a los de su Luna. Ella es un signo fijo; él, cardinal, y se manifiestan de manera distinta. El signo cardinal “lidera”; el fijo “no sigue”. Aquí radica el principal problema de esta unión. Ambas naturalezas nobles, con una fuerza emocional intensa, imaginación desbordante y lealtad. En esta unión pueden alcanzar grandes alturas, construir una excelente carrera, ser padres de hijos maravillosos o crear un amor poderoso. La combinación de sus auras puede ser una fuerza revitalizante. Esta pareja anhela la longevidad, algo en lo que se parecen a Capricornio y Tauro. Todos los signos solares tienen un don oculto para vivir sin envejecer en un mismo cuerpo terrenal durante casi quinientos años, pero estos signos deben demostrarlo alguna vez. Sí, en Capricornio se observa un “rejuvenecimiento” de la edad —según el pasaporte, los años pasan, pero a veces parecen más jóvenes—. Tauro, con paciencia y calma, demuestra cómo conservar mejor el cuerpo. Además, cuando muchos se rinden, ellos mantienen su fuerza. Cáncer se aferra a la vida, una cualidad que no le impide adoptar. A Escorpio (quizá en un nivel inconsciente) le son conocidos los secretos mágicos de la regeneración celular, lo que le da la oportunidad de alcanzar la inmortalidad.Puesto que el Destino les concede la posibilidad de vivir varios siglos, es bueno que se profetice una unión feliz, pues no les aburrirá el uno al otro durante estos años, décadas y siglos. Como se ha comprobado, esta pareja comparte defectos y virtudes, sin embargo, también poseen cualidades distintas que, en ocasiones, pueden convertirse en fuentes de problemas. Ella está dotada de emociones por su regente Plutón, que a él le faltan; es decir, cuando ella se enfada, siente una necesidad compulsiva de devolver el golpe. Esto puede herir su felicidad. Como el hombre Cáncer se encerrará en su caparazón de severidad si ella lo hiere con frecuencia con su aguijón, más tarde a veces no entiende por qué él es tan injustificadamente cauteloso e incluso temeroso, por qué no quiere confiar en el destino, que podría guiarlo. No comprende cómo la prudencia puede ser valentía ni por qué se puede retroceder ante un obstáculo cuando se requiere una reacción inmediata y directa. Simplemente hay que recordar que retroceder ante una dificultad para evaluar mejor sus posibilidades es típico de Cáncer. Como resultado, puede terminar siendo un estratega mejor de lo que ella pensaba. Ella, aunque reservada y femenina, no teme nada en este planeta (excepto si al nacer su Sol estaba en una posición difícil). Por eso puede sentir irritación al ver su inseguridad. Él, a su vez, puede sentirse irritado e incluso asustado al observarla dispuesta a lanzarse a situaciones arriesgadas, desconocidas y posiblemente peligrosas, así como a remolinos de emociones. No obstante, en la mayoría de los casos, todos los conflictos se suavizan gracias a la risa repentina y refrescante de Cáncer, que pone fin a su período de oscuridad y cautela. Su risa le es necesaria, ya que ella está demasiado absorta en el misterio de la vida como para reírse sin preocupaciones. El humor tiene propiedades curativas, es conocido, actúa como un puente que puede tenderse incluso sobre el océano del malentendido. Sin embargo, tiene dos caras. Con una sonrisa sutil se puede destruir eficazmente al enemigo. Por eso Cáncer debe jugar con cuidado su papel en su “divina comedia” para no convertirse sin querer en un provocador de su pareja Escorpio. La seriedad es la base de su carácter, además, su sentido de dignidad es muy marcado, por lo que no aceptará bien las bromas sobre sí misma. Su reacción habitual en este caso es el resentimiento, y ya saben cómo actúan los Escorpio ofendidos: comenzará a saldar cuentas. En este momento, el mejor refugio para Cáncer será su caparazón, del que no debe asomarse hasta que la tormenta amaine y el tsunami se calme. Pero él también tiene su temperamento, que no se puede ignorar. Solo intente tocar sus sentimientos delicados y se pondrá tenso y comenzará a gruñir. Si tiene suerte, durará un día, o incluso una semana, un mes o, en casos raros, un año. Ni siquiera la fuerza de Plutón ayudará a sacar a Cáncer de su refugio, donde se quedará obstinadamente, acariciando y curando sus heridas emocionales: cortes y rasguños. Según Linda Goodman, en esta unión hay otro problema grave. Parece que su relación tiene derecho a la armonía y la compatibilidad, pero hay un detalle que deben aclarar al inicio de la relación o sortearlo con cuidado. Se trata de los secretos. Para ellos, sus propios secretos son una fuente de placer pervertido, pero al mismo tiempo, cada uno se enfurece si algo se le oculta. Así es la situación, hay mucho en qué pensar. Por supuesto, prefieren revelarse sus secretos mutuamente antes que a un extraño. Sin embargo, cada uno pospondrá este momento todo lo posible, mientras el otro se consumirá deseando conocerlo. Cáncer incluso puede dejar de dormir, pensando que su pareja oculta algo, sin importar si se trata de una nimiedad o de algo que no lo afecta en absoluto. En la misma situación, la mujer Escorpio languidece, consumida por la curiosidad. Además, ocultarán sus sentimientos: ella, adoptando una actitud de indiferencia y una postura fría, y él, gruñendo o bostezando. Pero ella está en una posición ventajosa, ya que por naturaleza tiene la habilidad de interrogar, y le resulta más fácil extraer secretos. Escorpio actúa gradualmente hasta que Cáncer (la víctima, sí, así es) se dé cuenta de que se delató solo. Es comprensible que él, orgulloso de su capacidad para guardar secretos, se sienta irritado. ¿Qué aconseja Linda Goodman? Nada. Por supuesto, en su opinión, deberían ser más abiertos entre sí con respecto a sus secretos. Sin embargo, no seguirán su consejo. Por lo tanto, la única salida es: pelea, cama, paz. Esto realmente funciona, ya que en la cama pueden alcanzar alturas insospechadas. No en vano a los niños nacidos de tales uniones se les denomina “hijos del amor”. Esta pareja, unida por el amor, envía una luz de aura hacia el mundo austral. Atrae almas que buscan un canal de nacimiento. Además, atrae almas superiores y nobles (las almas menos sensibles y menos desarrolladas caen en el canal de la pareja unida solo por lujuria). El círculo kármico del nacimiento debe dar cabida a todos. Pero, de todos modos, deben aspirar a un destino de orden superior. Y la pareja, que une sus cuerpos en la cama, debe mejorar con la ternura del verdadero amor. No olvidan que existe una responsabilidad cósmica. En su amor hay inspiración y conciencia. Lo físico, lo mental y lo emocional se fusionan en esta mujer Cáncer y este hombre Escorpio a nivel instintivo. Este es su camino hacia el éxtasis, que no pueden experimentar quienes comparten solo el deseo sexual y otras ansias, y buscan únicamente sensaciones sensuales. Pocos conocen esta cualidad del amor, cuando en las relaciones sexuales se añade el atractivo mental, así como la ternura, que solo Cáncer y Escorpio pueden dar. La mujer Escorpio toma el amor muy en serio, lo observa con rigor, casi como un precepto religioso. Sin embargo, si no recibe la misma entrega a cambio, pondrá un punto final sin arrepentirse. Linda Goodman advierte a quienes le son valiosos. El hombre Cáncer puede ser exigente, inquieto e inestable. La delicadeza y rasgos amables pueden manifestarse en él si alguien, sin forzar, lo ayuda a superar sus miedos: inconscientes o conscientes. De lo contrario, su irritabilidad y su mal humor aumentarán, al igual que su resentimiento, y terminará arrastrándose de vuelta a casa — hacia su madre, la única mujer que siempre lo comprende. Escorpio tiene su propio mundo, Cáncer tiene sus sueños — ambos deben protegerse con cuidado de la dura realidad. El verdadero amor es un fenómeno raro en estos tiempos, por lo que estos dos deben esforzarse por conservarse el uno al otro. Ningún otro hombre recibirá de una mujer Escorpio el respeto que le brinda su hombre Cáncer. Y él (además de su madre) no puede esperar un trato más atento hacia sus sueños que el que le proporciona su mujer Escorpio. Por cierto, a su madre le gusta esta unión. Sí, no se rían de esto. Y no importa dónde se encuentre — en la casa de al lado, en otro país o en otro mundo —, desde allí le llega una buena noticia de simpatía hacia la pareja de su hijo. Cáncer, gracias a su nobleza, no hará hincapié en los actos vengativos, las palabras ofensivas y los arrebatos de ira de la aparentemente tranquila mujer Escorpio, ya que siempre recuerda lo que aprendió en su infancia. Sabe que lo opuesto al amor es la indiferencia, no el odio. Por eso está preparado para cualquier travesura de ella, pero solo no espera indiferencia. En su carácter no hay lugar para quienes desprecia, para ella ya no existen. Sin embargo, si se trata de un hombre que alguna vez estuvo en su corazón, por mucho tiempo que haya pasado, sigue existiendo para ella. Oculta sus tormentos y dolores tras una máscara de impenetrabilidad, sobre la que no se debe llamar la atención. Ella odiará con furia o amará con pasión, pero de la indiferencia no hay que esperar nada, así que el hombre Cáncer puede estar tranquilo en este aspecto.
Mujer Cáncer — Hombre Escorpio
La chica Cáncer es, sin duda, interesante, pero, en fin, un poco enigmática. Por fuera es fría y reservada, pero en su interior les espera una sorpresa: un maravilloso sentido del humor y la capacidad de sentir alegría. En ella, el vanidoso y el egoísmo están presentes en la dosis más pequeña, sin embargo, se la malinterpreta, se le achacan la indiferencia y el egoísmo.Ella se interesa por los misterios, pero teme las aguas oscuras e inexploradas. Si, por supuesto, esas aguas rodean al hombre Escorpio, aquí ella puede dejar de lado sus miedos y lanzarse tras el misterio. En esto merece aplausos. La Luna en aspectos siempre guarda miedos profundos en su interior, por lo que cada intento suyo por superarlos merece alta valoración y admiración. La valoración adecuada es su deseo más íntimo y vano, algo que, sin duda, no admitiría. No muchos, ni siquiera se molestan en reconocer lo que merece ser valorado, y mucho menos en entenderlo. Sin embargo, todo esto sí puede hacerlo el hombre Escorpio. Quizá ahí radique la razón por la que ella se arma de valor y responde a su mirada. Un presentimiento le dice que ha encontrado a la única persona capaz de entenderla, y no se equivoca. Si otro representante del sexo opuesto intenta descubrir su “yo” misterioso y mira fijamente a sus ojos con curiosidad, terminará bajo su gélido chorro de indiferencia o, peor aún, perderá la cabeza. Siente una irritación terrible si alguien en quien no confía se entromete en su caparazón. Eso sí, es más indulgente con los “parientes acuáticos” de Escorpio: Piscis y Cáncer (con ellos rara vez se permite excesos), tolera de algún modo a Tauro, Virgo y Capricornio, pero a Libra y Aries solo les espera una reacción agresiva. La mirada de Escorpio la soportará e incluso aceptará, aunque ella misma se sorprenda de su propia confianza. Y lo más sorprendente no termina ahí: el hombre Escorpio, marcado por la desconfianza, también depositará en ella su confianza desde el primer momento. Otros lo acusan de frialdad. La verdad es que tienen motivos. Son signos de agua, por lo que les cuesta expresar abiertamente sus sentimientos. Sin embargo, el temperamento puede interpretarse de distintas maneras. Lo que otros consideran frialdad, para esta pareja es calidez o incluso pasión. En cambio, en ellos la sensibilidad es desbordante, superando incluso a Leo y Tauro. Y el hombre Escorpio es quien mejor controla sus emociones. Además, perfecciona constantemente este proceso: si experimenta una emoción intensa (ya sea alegría, dolor o resentimiento), adopta una máscara de neutralidad en su rostro. Si no logra ponérsela, significa que lo dominan sentimientos demasiado fuertes para controlar. Los demás pueden no notarlo, pero la mujer Cáncer lo entiende todo y se conmueve profundamente con sus emociones. ¿Ya entienden que en ellos no hay frialdad? Simplemente ambos tienen dificultades para mostrar al mundo lo que guardan dentro. Incluso los sentimientos más intensos no logran romper fácilmente su caparazón, y esta pareja tiene armaduras de autoprotección muy sólidas: la propia naturaleza los ha blindado para proteger sus almas extremadamente delicadas de lo que podría herirlas. Habrá momentos en que ella deberá recordar que lo que percibe como dureza y frialdad en él, en realidad puede ser timidez y el temor a expresar pensamientos de los que aún no está segura. Él, a su vez, debe entender que lo que interpreta como distanciamiento en ella, en realidad es una protección contra posibles decepciones (antes que nada, ella necesita asegurarse de que la aman de verdad). Solo esta pareja, con su afán, necesita amor y lo busca, y además debe ser abarcador, basado en ternura y lealtad, y entrelazado con fuertes hilos de devoción kármica. Él es un maximalista. No tendrán más remedio que creerle a Linda Goodman: es un maximalista. Prefiere la estrategia sutil, pero habla con voz suave. Puede caer en una terrible depresión o, por el contrario, alcanzar los puntos más altos del éxtasis. Sin embargo, a simple vista parece que tales altibajos son raros (o incluso inexistentes) en su vida, que desprende monotonía. No se dejen engañar. Esto, en principio, aplica a otros signos, pero la mujer Cáncer ya lo sabe. Claro está, Escorpio ha trabajado mucho para mantener esa fachada de indiferencia. En su juventud, cuando aún no sabía controlarse, podía estallar emocionalmente con ira. La mujer Cáncer notará que él tiene los siguientes defectos: celos, carácter desconfiado y el deseo de asumir un papel dominante en la relación (no solo en la familiar, sino en cualquier otra). Pero sabe enmascarar estas cualidades con habilidad. Y sus puntos débiles no serán un secreto para él: su atracción por el misterio, el hecho de que es dueña de sí misma y su sensibilidad a las ofensas, tanto reales como imaginarias (para ella, ambas son igual de dolorosas, como un dolor fantasma tras la amputación de un miembro). Cualquier dolor, incluso físico, nace de la psique. Por eso, cuando Escorpio se enfrenta a los sentimientos heridos de Cáncer, debe entender el terrible dolor en su corazón y que ella lo siente realmente, aunque la ofensa solo exista en su imaginación. Su subconsciente, que alberga sus miedos infantiles y pesadillas nocturnas, controla por completo su cuerpo, emociones y otras reacciones humanas. Si una persona hipnotizada escucha que el papel que tiene en su mano está ardiendo, sufrirá una quemadura real. Y si se le acerca el fuego diciéndole que es hielo, no habrá quemadura. Así también se pueden manejar los miedos y ansiedades de Cáncer, cuando el problema real radica en el dolor emocional, no en el físico. En cuanto a la intimidad, Escorpio tiene más deseo y fuerza que otros hombres, y ella más sensibilidad y romanticismo que otras mujeres. Ella necesita pruebas tangibles de su ternura: pequeños ramos de flores en la almohada o sobre la mesa en un momento inesperado. O quizá sea un gatito adorable cuyo maullido escuche al despertar. Estos detalles aparentemente insignificantes influyen mucho en su sexualidad. A él le es necesario estar seguro de que su deseo por él es genuino, que no finge ni oculta una aburrida indiferencia. A ella no podrá ocultarle nada, así que ¿para qué intentarlo? Si no olvidan sus necesidades mutuas no expresadas, su cercanía será realmente una experiencia mágica. Ambos son capaces de reconocer que lo que llaman pasión no es más que pasión contenida. Solo se puede contar con la apertura en el amor si, en todo lo demás, los partenaires se confían al cien por cien. Además, ambos necesitan recuerdos de ternura, que deberán buscarse mutuamente a lo largo del día. No lo dan por sentado, pero es maravilloso, ya que se manifestará en el amor físico, pues en su relación hay gran armonía (siempre que su Sol y Luna no formen aspectos negativos). Así, él y ella pueden superar sus cualidades negativas: ella, su sentido de posesión y miedos infundados; él, sus celos y su venganza. Y ambos pueden olvidarse de su cautela financiera (a algunos les parece tacañería). Si algo los enfada, se encierran en silencio: la peor decisión para ellos (a los signos de Fuego, por ejemplo, les conviene callar un rato). A ellos les urge expresar y discutir sus quejas. Porque el resentimiento oculto no desaparece. Hay un gran riesgo de que se convierta en un monstruo que acabe con su amor. Es triste, pues al romper esta relación ambos perderán mucho. Él finge indiferencia hacia las fiestas, pero fíjense en su máscara de impenetrabilidad cuando recibe un regalo inesperado de su amada: se emociona, es feliz, son las mismas emociones que mostraba en su rostro de niño, antes de dominar el arte de esconderlo todo tras una enigmática sonrisa misteriosa.


