Su hijo muestra una gran independencia y una fuerza de voluntad suficiente. Quiere llevar a cabo todas sus ideas de inmediato. Habla rápido, de manera entrecortada. Se pelea, no se queda quieto, anda con la cabeza en las nubes. Sus energías necesitan una salida. Que se dedique al deporte. Si quiere, que vaya de excursión, que viaje a otra ciudad a estudiar. En su educación necesita una mano firme que no ceda ante él, de lo contrario se volverá insoportable.
Considera al mundo como un apéndice de sí mismo. Con los demás es confiado y sencillo. Si lo regañan, se vuelve aburrido, apático y cae en depresión. Olvida el resentimiento rápidamente, basta con que lo consuelen y lo mimen. En ningún caso se le puede engañar: lo considerará una traición.
No soporta el dolor, tiene un miedo pánico a los dentistas. Puede tener cicatrices y lunares en la cabeza y la cara.



