La forma en que una persona pasa la aspiradora puede decir mucho sobre su carácter. Por ejemplo, cómo será como amante. Y si quieres saberlo de antemano, observa cómo tu posible pareja limpia el piso.
Tras realizar una investigación por encargo de fabricantes de aspiradoras, la psicóloga Donna Dawson, de Estados Unidos, identificó cinco tipos de personalidad que se distinguen por sus enfoques al limpiar y al sexo. «Cualquier acción en la que una persona elige cómo realizar una tarea, cómo actuar o proceder, puede revelar aspectos profundos de tu personalidad o de la de tu pareja —explica Donna—. Y esta afirmación también es válida para el proceso de limpiar un piso».
El meteoro
Prefiere pasar la aspiradora lo más rápido posible, generalmente sin prestar atención a los detalles. Esta persona habla mucho y rápido, es impaciente, irritable y ambiciosa. Es poco probable que dedique mucho tiempo al sexo, ya que se aburrirá pronto.
El meticuloso
Nunca intenta reducir el tiempo necesario para limpiar el piso. A lo largo de su vida, pasa la aspiradora siguiendo un esquema meticulosamente elaborado y definitivo. Estas personas suelen ser cautelosas en sus acciones, prefieren métodos confiables y probados para resolver problemas. Durante el sexo, es poco probable que se apresuren, pero tampoco experimentarán demasiado.
El dependiente
Toma la aspiradora con la esperanza de aliviar el estrés. Es una persona trabajadora, afectuosa, y durante el sexo le gusta complacer a su pareja.
El soñador
Este tipo de persona no nota la suciedad que queda después de limpiar. Por lo general, son soñadores ensimismados. Para sus parejas sexuales, pueden parecer fríos y distantes.
El rebelde
Usa la aspiradora como una forma de mostrar su descontento. Mientras limpia, destruye todo a su paso, rozando los muebles con la aspiradora en cada rincón. Cuando llega el momento del sexo, esta persona es egoísta y prefiere que su pareja haga la mayor parte del trabajo.
Sobre el sexo bajo el efecto del vino
Por su parte, Franco Deu Sani, un enólogo de Italia, propone determinar la sexualidad de una persona según sus preferencias de vino. Franco creó tres tipos de vino: Is —tinto masculino—, Ea —blanco femenino— e Id —rosado—. Este último está destinado a quienes aún no han definido su identidad de género. Cada botella incluye un texto especialmente diseñado por psicólogos sobre el comportamiento sexual. Según el filósofo-enólogo, al responder las preguntas bajo el influjo del vino aromático elegido, la persona podrá conocerse mejor y descubrir su verdadera individualidad en el sexo.



