Cuadrado Júpiter – Saturno
(Tránsito. Júpiter → Saturno Natal)
El Monstruo. Aspectos
Mala suerte en la profesión. Con Saturno fuerte, falta de iniciativa y fe en las propias fuerzas cuando se abren oportunidades favorables, o asumir compromisos desproporcionados. Trabajo arduo y persistente, pero sin confianza ni amplitud de miras. Mal distribuyen el tiempo, llegan tarde, no logran transmitir a otros sus asuntos o peticiones. Suelen ocupar puestos subordinados, esclavos de la rutina, parecen aburridos. Melancolía y depresión. Infortunios tanto en el trabajo como en casa.
Catherine Aubier. Diccionario astrológico
Oposición, cuadratura: por un lado, la persona prefiere evitar dificultades y buscar placeres; por otro, siente atracción por la prudencia basada en severidad y autocontrol, convirtiéndose en víctima de tal contradicción. Según qué planeta domine en la carta (por angularidad o conjunción de planetas dominantes), favorecerá una cualidad en detrimento de la otra, sin lograr, sin embargo, “borrarla” por completo de sí mismo. Es el tipo de persona alegre que se culpa por su carácter jovial y espera un castigo, o bien el asceta insatisfecho que envidia a quienes duermen tranquilos por las noches.
Avelosam Podvodny. Aspectos
Cuadrado de Júpiter: La verdadera grandeza no necesita pruebas, sino medida. El cuadrado de Júpiter promete mucho al planeta… pero, lamentablemente, suele quedarse solo en promesas. En las áreas regidas por el planeta, la persona siente su grandeza, no solo potencial, sino también real, aunque los demás, por lo general, no la ven o dudan de ella, y lo primero, por alguna razón, no logra manifestarse. El cuadrado de Júpiter otorga expansión, pero de un modo distinto al deseado: ya sea en otra dirección, en un estilo ajeno o simplemente no lo que se espera; al menos así lo percibe la persona. Este cuadrado (que puede llamarse aspecto de Lucifer) despierta la tentación del orgullo, la superficialidad, la obtención demasiado fácil de algo que no es exactamente lo que se desea y, en absoluto, lo que se necesita para el desarrollo evolutivo. En las áreas del planeta, la persona muestra un interés constante y superficial por “materias superiores”, generalizaciones filosóficas y enfoques abstractos y religiosos, pero tiende a detenerse justo en el punto donde comienza algo realmente importante e interesante para él, aunque no en forma de un lujoso regalo, sino de esfuerzo. Por ejemplo, el cuadrado Venus-Júpiter con Júpiter acentuado puede dar a una persona que atrae gran cantidad de amor, que al principio parece bella, interesante y original, pero en relaciones amorosas concretas resultará estar llena de sí misma, de su belleza y de su pompa general, sin capacidad (ni deseo) de dirigir siquiera una mirada fugaz hacia la desesperanza en cuanto a contactos sociales (por no hablar de emocionales o sexuales), aunque la arrogancia no disminuye. Karmicamente, este aspecto exige (en las áreas del planeta) aprender a tratar con extrema cautela y cuidado los dones y las puertas que se abren en la vida, entender que implican un trabajo posterior y, en última instancia, están destinados al mundo, no a uno mismo. En un nivel bajo, la persona tiende (si hay mínima oportunidad) a asumir el papel de un benefactor generoso, lo que le sale francamente mal, pues se trasluce su interés y la inadecuación o inutilidad de sus acciones, y su torpeza general provoca más irritación que lástima o gratitud (esta última). La elaboración del aspecto permite desarrollar una rara habilidad para usar la suerte de manera kármicamente correcta, renunciar a falsas oportunidades y tentaciones, recibir el inestimable regalo de una ayuda auténtica en el camino espiritual y la capacidad de ver problemas similares en otros, así como guiarlos (en las áreas del planeta) hacia el camino verdadero, mostrando su rol kármico en las tentaciones y engaños.
Cuadrado de Saturno: Los peldaños de la escalera evolutiva no están cubiertos por una alfombra. El cuadrado de Saturno plantea al planeta en sus áreas de influencia el problema de sumergirse profundamente en uno mismo, desarrollar disciplina interna y buscar la verdad en un silencio concentrado. Aquí el problema radica en que, por un lado, la persona siente atracción por el principio del planeta, desea comprenderlo y dominarlo a fondo, pero, por otro, los intentos de estudiarlo chocan con una fuerte resistencia, tanto externa como interna. El estudio mismo resulta muy difícil, pues exige mucha más concentración y esfuerzo de los que la persona posee en ese momento, y además, fuerzas caóticas externas e internas la distraen constantemente de esta tarea. Tras varios intentos fallidos, el principio del planeta (y en gran medida todas las áreas bajo su influencia) se congela y es aceptado por la persona como inalcanzable, aunque en el subconsciente sigue siendo deseado en extremo. El subconsciente reacciona con diversos mecanismos de defensa que la alejan de esta situación disarmónica, por ejemplo, surgen complejos de inferioridad y neurosis que la protegen de participar en situaciones que activan el planeta, pero que, lamentablemente, tienen diversos efectos secundarios (por ejemplo, un aumento general del nivel de nerviosismo, etc.). Si el cuadrado es más fuerte que el planeta, este puede reemplazar con su principio parte de las esferas puramente saturninas, suprimiendo la disciplina y la concentración; por ejemplo, el cuadrado Venus-Saturno con Saturno fuerte da (en un nivel bajo) rigidez y rudeza en contactos sociales y amorosos, mientras que con Venus fuerte puede dar, por el contrario, ligereza y falta de discernimiento en las relaciones (especialmente si el cuadrado está en una cruz mutable); en cualquier caso, el corazón de la persona quedará congelado. El cuadrado de Saturno imposibilita la expresión espontánea del principio del planeta; aquí se requiere sabiduría y un estricto cumplimiento del programa kármico, que en este punto (¡por desgracia!) es muy sutil y sinuoso. Esta situación es similar a tallar madera con un hacha o bailar un vals con traje de buceo. Cuando la persona comienza, cada movimiento es torpe, grosero e insatisfactorio desde cualquier punto de vista, pero el deseo de aprender y la ambición pueden ser muy grandes, y aquí mucho depende de la persona misma, de su honestidad interna y de su deseo general de realizarse y participar en el proceso evolutivo (tal como ella lo entiende). La elaboración del cuadrado de Saturno otorga a la persona en las áreas del planeta sutileza, sabiduría y la capacidad de ver y ayudar a desarrollar en otros habilidades correspondientes cuando aún no son visibles para nadie más.
Frances Sakoian. Aspectos
Problemas en asuntos y finanzas. Mala suerte en la profesión. Errores de evaluación en la planificación, especialmente en finanzas. Con Saturno fuerte, falta de iniciativa o confianza para aprovechar una oportunidad que se presenta, o asumen compromisos sin estar preparados. Con Júpiter fuerte, poca disciplina y experiencia. Con Saturno fuerte, trabajo arduo y persistente, pero sin amplitud de miras ni confianza para inspirar a otros. Mal distribuyen su tiempo, llegan tarde, no logran transmitir a otros sus asuntos o peticiones. Deben aprender a avanzar hacia la meta con paciencia, evitando el exceso de ambición y la indecisión cuando sea necesario asumir responsabilidades. Suelen ocupar puestos subordinados en instituciones, esclavos de la rutina monótona, parecen aburridos. Ellos mismos se aburren, de ahí la melancolía y la depresión. A menudo sufren bajo la presión de problemas profesionales y familiares que les impiden desarrollarse y actuar con libertad. Dificultades en la religión: demasiado ortodoxos, conservadores, materialistas. Son inflexibles.
S.V. Shestopalov. Aspectos de los planetas
Hígado enfermo, hepatitis; aventurerismo y falta de prudencia: locura y absurdos en el carácter; grandes errores y pérdidas, generalmente financieras; irritabilidad, tendencia a las discusiones, injusticia, a veces deshonestidad y vileza.



