Sol en Géminis
Het Monster: Sol en Géminis Piensas que el pájaro aquí es uno solo, pero te sorprenderás cuando se encienda: ¡son dos, o quizá tres? — imposible contarlos. Son los pensamientos de Géminis: ¡intenta atraparlos! Observa con atención a esos dos pajaritos. Y, en efecto, con tu pequeño hijo Géminis a veces sentirás que tienes al menos dos niños en uno, y todos —o todos— son como pajaritos que vuelan en el aire demasiado rápido para ser atrapados, y en los que no se puede atrapar nada. Justo cuando crees saber por dónde irán, toman el camino opuesto. Bueno, al menos la vida con Géminis no puede ser aburrida. Prepárate para la emoción, para el movimiento rápido y desarrolla en ti la capacidad de escuchar. Este niño siempre estará ocupado, casi nunca estará quieto y siempre tendrá algo que contarte, a veces mucho más de lo que quieres oír. Tan pronto como comience el “estallido verbal” (y probablemente será pronto), este pequeño te lo contará todo… y más. Géminis es un niño vivo, ruidoso, ingenioso y brillante. Dale un espacio amplio para moverse y muchas cosas con las que entretenerse. Sin embargo, no esperes que se quede mucho tiempo con una sola actividad. La paciencia no es una de sus virtudes; el aburrimiento llega con facilidad. Por lo general, los niños Géminis son versátiles y multitarea, así que no te sorprendas si tu hijo demuestra la capacidad de hacer varias cosas a la vez. Este carácter inquieto puede que, al mismo tiempo, mire un programa de televisión, escuche música, lea un libro, hable por teléfono y lance una pelota a su perro sin perder ni un golpe, aunque esto te irrite mucho. La paciencia debe convertirse en TU virtud. Un niño Géminis puede convertirse en una persona que lo intente todo pero no termine nada, si se le permite dispersarse demasiado. Debes aprender a darle un nuevo giro a la tarea existente o mantener el interés de tu hijo en el trabajo el tiempo suficiente para ver resultados. Si tu vida y el entorno de tu hijo son inestables, él o ella podrá manejarlo bien. De hecho, los Géminis suelen prosperar con los cambios, se adaptan fácilmente a nuevas situaciones y hacen amigos con entusiasmo. Dale a tu pequeño “pajarito” un móvil brillante sobre la cuna y muchas juguetes de plástico con piezas móviles; esto acelerará el desarrollo temprano de sus manos, y a medida que crezca, su destreza manual se convertirá en buenas habilidades mecánicas. Proporciónale muchos libros y actividades variadas para ocupar su mente y ayuda a satisfacer su viva curiosidad: quiere saber de todo. No cuentes con que este niño recuerde una promesa de hacer algo o llegar a tiempo. Puedes intentar atar una cinta brillante en uno de sus deditos como recordatorio o dejarle notas cuando aprenda a leer (lo cual, probablemente, ocurrirá muy pronto si le das aunque sea la mitad de las oportunidades). Considera a tu pequeño Géminis como una bocanada de aire fresco que irrumpe en tu vida. Déjalo soplar libremente y elevarte. ¡Reirás mucho y aprenderéis juntos muchas cosas!
Indubala. Los planetas en los signos. (Tradición india)
Géminis es un signo positivo, “de aire”, regido por el inteligente Mercurio, simbolizado por una pareja de enamorados. Naturalmente, quien tiene el Sol en este signo es una persona alegre, creativa, amante de la literatura o la comunicación. Son capaces de trabajar con destreza manual, disfrutan haciendo más de una cosa a la vez. Estas personas son sociables, amables y educadas. Por lo general, son rápidas, expresivas y entusiastas; pero, al ser Géminis un signo doble, su estado de ánimo es propenso a los altibajos. Trabajan bien en entornos donde se requiere interacción humana. Pueden ser presa de un entusiasmo excesivo que los lleve al agotamiento, y a veces sufren trastornos nerviosos. Les gustaría saber de todo, son interlocutores interesantes, pero a veces se entrometen en asuntos ajenos. Valoran mucho a las personas bien informadas. Aman leer y escribir, y son fáciles de influir. Las personas con el Sol en Géminis saben mucho, dominan idiomas. Son tímidas, tienden a adaptarse a las situaciones. Son capaces de ganar dinero y de administrarlo bien. Entienden de joyas y son hábiles en asuntos sexuales. Los encontrarás dedicados a trabajos relacionados con el manejo de hechos y cifras. Son ágiles, bien educados, escépticos, y destacan como críticos. Sienten interés por la astrología, la medicina y otras ciencias. En sus tratos con los demás, son generosos y educados. Heredan las cualidades de Mercurio: sus habilidades son numerosas, actúan con rapidez, son inteligentes y tienen buena memoria.
Pável Globa. Los planetas en los signos del Zodíaco
El Sol entra en Géminis el 20 de mayo y sale el 22 de junio, es un patrón maravilloso. Para calcular la ingressión de los planetas se deben consultar las tablas de Efemérides. A quienes nacen en el límite entre Tauro y Géminis no les resulta agradable sentirse desgarrados por dos signos: los pies en Tauro y las manos tironeadas por Géminis. Pero en el umbral de dos signos siempre nacen las naturalezas más enigmáticas y misteriosas, capaces de combinar ambas esencias. Si en la revista “Ciencia y Religión” han leído artículos del autor sobre I. Stalin, habrán conocido a una persona nacida en esa frontera.
Si nacieron bajo el signo de Géminis, la estructura de su personalidad estará moldeada por la manifestación primaria del elemento Aire. Géminis es el primer signo de Aire. Aquí el Aire es primigenio, inestable, fluctuante y cambiante. Otro factor determinante que configura el arquetipo de Géminis es la vibración del planeta Mercurio. El elemento Aire en Géminis se traduce, ante todo, en un anhelo insaciable de comunicación, de establecer vínculos con otros y de trabajar con información. Los geminianos necesitan la información como el pan. Cuando sienten escasez de datos, se aburren, pierden el brillo en el rostro y buscan una nueva fuente informativa; hasta no encontrarla, se sienten fuera de lugar.
Por lo tanto, la sociabilidad de Géminis es su rasgo arquetípico más destacado. Sienten el impulso de establecer conexiones, obtener información y luego manejarla a su conveniencia. Gracias a Mercurio, los geminianos poseen una movilidad mental excepcional y la habilidad de captar al vuelo conceptos, lo que armoniza perfectamente con la expresión del elemento Aire en este signo. Entre los geminianos no hallarán personas solitarias, introvertidas ni hogareñas sumidas en sí mismas. Son individuos inquietos, en constante movimiento, siempre en busca de nuevos contactos y relaciones en todos los niveles.
Si hablamos de la imagen de una persona conectada, sin duda se trata del geminiano mercuriano. Disfrutan dedicándose a la pedagogía. Si obtienen información, sienten la necesidad de compartirla. Entre los periodistas abundan los geminianos. En general, el periodismo está regido por este signo. Si desean conocer a un geminiano típico, basta con observar a cualquier periodista común. Entre las figuras del ámbito artístico destacó A. Conan Doyle. Los geminianos poseen un brillo especial, y en las obras de este escritor abundan la ligereza y la elegancia, que se leen con facilidad. También fue geminiano A. S. Pushkin. ¡Qué divina ligereza hay en cada uno de sus versos! Esto emana de las estructuras esenciales del arquetipo de Géminis.
Los geminianos anhelan llamar la atención, pero no de la manera en que lo hace, por ejemplo, Aries. Aries sufre abiertamente por la falta de atención. Los geminianos buscan captar la mirada ajena para obtener la información necesaria o para compartirla. Es una inquietud mental e intelectual. Por eso los geminianos están siempre en comunicación. Destacan como comerciantes, viajantes de comercio y expertos en publicidad.
La manifestación negativa del arquetipo geminiano incluye la verborrea (un geminiano de bajo nivel puede hablar hasta por los codos), la propensión al chisme y la inquietud constante. Acumulan tal caudal de información y contactos que se dispersan en múltiples direcciones y aspiran a abarcar lo inconmensurable en el plano mental e intelectual. Entre sus graves defectos también figura la superficialidad, pues no logran asimilar todo el torrente de datos que reciben. Un erudito típico es un geminiano: sabe mucho, pero no en profundidad. A veces incluso resulta incómodo compartir espacio con ellos; al conversar con tales eruditos, puede surgir un complejo de inferioridad.
En el amor, los geminianos se manifiestan de manera peculiar. A menudo tienen múltiples parejas (muchas esposas o maridos), y con mayor frecuencia ni siquiera se preocupan por formalizar el matrimonio. Su interés suele centrarse en el plano mental: simplemente desean conversar con alguien. Lamentablemente, en las mujeres esto a menudo se distorsiona: quieren hablar con alguien, pero la otra persona no muestra interés, por lo que recurren a diversos ardides femeninos, incluso hasta entablar relaciones íntimas.
Entre los geminianos varones abundan los típicos donjuanes: les interesa conversar con todas las mujeres, conocerlas, saber en qué piensan, y cuanto más las conocen, más se valoran a sí mismos. En su versión vulgar, se convierten en agresores sexuales que elaboran un catálogo y lo muestran con orgullo.
En cuanto a los países regidos por Géminis, destaca Estados Unidos. No hay en el mundo personas más activas, sociables, amables y fáciles de contactar que los estadounidenses. Otro ejemplo es Rumanía, donde todo se hace con ligereza y rapidez.
Het Monster. Los planetas en los signos del Zodíaco
22.5 – 21.6. GÉMINIS
Inquieto, que se agita por el deseo de actuar. Constantemente surgen en él nuevas ideas y planes; siempre debe ir a algún lugar, llamar a alguien, hablar con alguien sobre sus proyectos; de lo contrario, cae en la melancolía y puede sumirse en la depresión. Es una persona nerviosa, libre en el trato, “ligera”, en eterna persecución de algo intangible. Solo se dedica con seriedad y profundidad a lo que le interesa. Le atrae especialmente la política; razona bien sobre asuntos políticos y abstractos, pero rara vez alcanza el éxito en la práctica: ora dirige sus esfuerzos hacia un camino evidentemente sin futuro, ora persigue dos liebres a la vez. Se lanza con gusto a diversas especulaciones; sin embargo, para él es un juego mental, no un método para obtener dinero (lo que rara vez logra). Triunfa en actividades que requieren movilidad y agilidad mental (periodismo, traducción); suele combinar varios tipos de estas labores.
Con Saturno en Géminis, se convierte en un funcionario meticuloso y severo (personalista, contable); si varias planetas se reúnen en Géminis o Mercurio es fuerte, estas cualidades se intensifican. Géminis suele ser un citadino, una persona sociable pero estresada: su eterna ocupación le ayuda a superar momentos difíciles, pero agota a quienes lo rodean.
Cástor y Pólux
Géminis es un signo “doble”, que simboliza a dos hermanos, Cástor y Pólux (Polideuces), hijos de la misma madre (Leda), pero de padres distintos: el mortal Tíndaro y el inmortal Zeus. Según la leyenda, cuando Cástor murió, Pólux suplicó a Zeus que le permitiera compartir su inmortalidad con su hermano, y desde entonces permanecieron unidos, pasando un día en el Olimpo y otro en el reino de los muertos. De acuerdo con esto, los astrólogos distinguen dos tipos de personas “geminianas”; también existen tipos mixtos en los que predomina alternativamente lo espiritual o lo material.
El inmortal Pólux habita en los éteres. En él prevalece el arte, la mente y el intelecto. Las emociones y pasiones se ven fuertemente limitadas por la razón. Muestra poco interés por la vida física. En el matrimonio, el contacto espiritual es más importante que el sexual. Es característico su falta de apetito.
El mortal Cástor: persona de humor cambiante, amante de los viajes, los entretenimientos y, en general, de la vida cotidiana y externa. Es apasionado, emocional; la mujer es una “seductora”. Los geminianos son físicamente resistentes, “de doble energía”, pero emocionalmente lábiles: el aburrimiento o el agotamiento provocan un rápido deterioro de su estado físico. En estos casos, se recomienda practicar yoga, tenis, caminatas o ciclismo. Es imprescindible un sueño reparador. El café y otros estimulantes están contraindicados. Por la noche, es bueno tomar unas gotas de valeriana. Antes de dormir, también son beneficiosas las caminatas. En general, las caminatas y los viajes cortos son especialmente útiles, ya que los geminianos suelen reaccionar de manera impredecible a los medicamentos y terapias. También son recomendables el fósforo homeopático y natural, y entre las hierbas, el tomillo.
Avesalom Podvodny. Los planetas en los signos del Zodíaco
ГÉMINIS. Regente Mercurio. Signos gobernantes: Géminis.
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La persona de Géminis. La octava inferior de Géminis se representa con un charlatán y cotilla que transmite información nimia con fines egoístas. Al cotilla le caracteriza una extrema limitación temática, donde solo caben tres o cuatro esquemas rígidos; traspasar esos límites está prohibido por la opinión pública, que, a su vez, tiene gran importancia para Géminis. Porque los Géminis viven en un entorno de formas mentales, propias y creadas por distintos grupos y estratos, donde se mueven y desempeñan un papel relevante. Por la especificidad de este rol, a los Géminis les resulta muy fácil intuir la pertinencia o impertinencia de un pensamiento o mensaje de su círculo social, pero igual de difícil determinar su veracidad, es decir, su correspondencia con la realidad. Por eso, con frecuencia, los Géminis confunden lo primero con lo segundo (versión ingenua) o limitan deliberadamente su papel a funciones puramente mediadoras, evitando profundizar en la esencia de lo que ocurre. Un ejemplo positivo típico es el brillante gestor sin formación ingenieril en la industria.
Un estudio más profundo de este signo permite crear formas mentales que modelan la realidad, es decir, lo que en matemáticas se denomina estructuras. Un nivel alto de Géminis lleva a la capacidad de manejar estas estructuras, es decir, a la creación de lenguajes de construcciones mentales (lenguajes formales); como ejemplos extremos de abstracción pueden citarse las matemáticas, los lenguajes de programación y los bancos de datos automatizados, y hasta el horario de trenes y el fichero de direcciones son conocidos por todos. Por eso, los Géminis tienen grandes habilidades para los idiomas naturales, pero se consideran un medio de transmisión de información; el “jugosidad” del lenguaje, los matices estilísticos suelen ignorarse o dominarse mal. Los Géminis aprenden con facilidad un conjunto de palabras clave y expresiones de cualquier jerga, pero su entonación les cuesta; en cambio, en cuanto a recopilación de datos y erudición en cualquier área de hechos (es decir, información que todos perciben igual), no hay otro signo del Zodíaco que pueda compararse con ellos.
A los Géminis (¡zona de creación!) les cuesta enormemente tener una opinión propia. Están sometidos al flujo de información que los atraviesa; en otras palabras, piensan exactamente lo que dicen y creen todo lo que escuchan y, sobre todo, leen. Luego leen algo opuesto y vuelven a creerlo, pero esto les preocupa poco: con su naturaleza contradictoria, aceptan ambas posturas sin más —no se lo plantean, no tienen tiempo. Si los Géminis discuten contigo (y les encanta hacerlo), te llevarán fácilmente al límite de la desesperación, especialmente si eres Aries, Leo o Cáncer. En primer lugar, su erudición y elocuencia te abruman. En segundo lugar, no te escuchan; responden de forma, no de fondo. Y, en tercer lugar, lo peor: no expresan su propia opinión (que no tienen), sino la de un círculo social concreto o incluso sacada de cualquier parte. Por eso, en esos raros casos en que logras rebatir a un Géminis con un esfuerzo sobrehumano, ellos no se inmutan lo más mínimo, lo que a veces puede sacarte de quicio.
El problema de los Géminis radica en que les resulta muy fácil imaginarse mentalmente (es decir, modelar) cualquier cosa, incluso las emociones. Se modelan flujos energéticos e incluso chakras, pero son flujos y chakras falsos, y los Géminis lo olvidan (o a veces ni siquiera lo sospechan). Por otro lado, un modelo lo suficientemente sutil y diferenciado, aunque compuesto por elementos inertes (digamos, puntos matemáticos), comienza a vivir su propia vida, a veces incluso de manera parecida al original, y entonces es cuando los Géminis tienen suerte; solo deberían aprender la sutileza del modelado y la definición precisa de los límites de aplicación de su modelo, es decir, los marcos más allá de los cuales ya no refleja la realidad, algo que les cuesta enormemente, porque para ellos la realidad se percibe precisamente a través de esas formas mentales (esquemas) que comprenden, y un modelo detallado, además construido por ellos mismos, es para ellos la Verdad Absoluta.
En el plano psicológico, los Géminis (y Acuario) son los signos más fríos del Zodíaco. Al mismo tiempo, los Géminis pueden ser muy observadores e incluso cuidadosos, pero dentro de un sistema de signos concreto (y necesariamente específico) que conocen (es decir, en principio pueden percibir todo lo que se pueda describir con palabras precisas: “comisuras de los labios caídas”, pero no “expresión ceñuda de la boca”). Sin embargo, esta frialdad no debe confundirse con la falta de alma, que en una persona con Géminis activos no es en absoluto inferior a la de otros miembros de la humanidad; los Géminis perciben el mundo y se expresan a través de un fuerte filtro mental.
Los Géminis son más adaptables que cualquier otro signo, excepto quizá Piscis (cruz mutable). Pueden hablar con cualquiera sobre cualquier tema y siempre encuentran la manera de transmitir la información necesaria; pero aquí reside su talón de Aquiles: se dispersan en detalles. A veces, para evitar un gran problema, lo dividen en una docena de problemas menores.
La octava superior de Géminis es la persona que se dedica a la filosofía en el sentido más puro de la palabra, a la vez existencial y constructiva, cuyas modelos de grandes fragmentos del mundo son sutiles y accesibles a la observación, y el lenguaje que emplea no está creado, sino vivo.
La influencia de Mercurio como regente de Géminis se manifiesta en la excepcional movilidad de su mente y la facilidad para transmitir información (Mercurio es el mensajero de los dioses en el Olimpo) en todas direcciones; a los Géminis, a diferencia de Libra, les son ajenas la casta y el elitismo. Al mismo tiempo, Mercurio no les permite concentrarse ni ver más allá de la forma mental plana hacia algo más profundo, y tras ella, una pista de la esencia. Por otro lado, la profundidad con que los Géminis penetran en la realidad viene determinada tanto por la sutileza y complejidad de su construcción mental como por el nivel de percepción directa de los elementos que la componen, algo completamente ajeno a Mercurio, que más bien recuerda a un mensajero que a una madre atenta.
La influencia de Júpiter en Géminis se expresa en la gran cantidad y el caos de sus flujos de información. Los Géminis intentan, contra todo pronóstico clásico, abarcar lo inabarcable, al menos pensarlo desde todos los ángulos; no les falta admiración por frases como “¡Qué inteligente es, cuánto sabe!”, y les cuesta entender que el verdadero conocimiento es, ante todo, la capacidad de hacer. Por otro lado, el desarrollo que reciben de Júpiter es la capacidad de mirar las cosas desde una perspectiva amplia y unificada, es decir, la dirección filosófica que puede sintetizar su “caos mental”.
La combinación del dominio de Mercurio con la influencia de Júpiter en Géminis les otorga un brillo único, que a veces incluso deslumbra. La situación de los Géminis suele ir acompañada de un bullicio terrible y ruido, cuando todos hablan a la vez y no se escuchan, por lo que intentan gritar más fuerte, lo que, por alguna razón, no mejora la audibilidad. Otro escenario típico de los Géminis es la mala conferencia en la que el ponente, incapaz de generar entusiasmo en la audiencia, intenta al menos transmitirles cierta información. Una variante más constructiva de la situación de Géminis es el grupo de científicos que intenta construir un modelo que describa el material empírico disperso. También lo son todas las discusiones frías y “sin emociones” sobre planes futuros, pronósticos y análisis de opciones, etc., y, por supuesto, todos los juegos combinatorios: damas, backgammon, chaquete y oca.
Siempre que le dices a tu interlocutor: “Piensa un poco” o “Imagínate”, le estás pidiendo que active a Géminis.
Los Géminis son el signo principal de toda la civilización occidental moderna.
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El puesto natural de los Géminis con el Sol es el de subjefe de organización; el nivel del puesto de jefe se determina según el nivel evolutivo de los Géminis.Si hablamos con mayor seriedad, el Sol plantea el problema del signo de manera siempre rígida, y los Gemelos determinan su destino en el marco de la siguiente alternativa: o bien son conscientes del flujo informativo-mental que llega hasta ellos (en parte) y aprenden a manejarlo, o bien caen bajo su poder absoluto. Hay que decir que ser consciente del flujo geminiano es considerablemente más difícil que, digamos, el de Aries, ya que el pensamiento es más sutil y volátil que la energía. Aquí la dificultad radica en captar cierta regularidad en las situaciones mentales y ordenar los flujos de información desde una perspectiva superior (lo ideal es desde un punto de vista espiritual-moral; aquí ayuda un Júpiter afinado y obstaculiza un Mercurio demasiado apresurado y concreto, del cual conviene a veces abstraerse) y entender qué es, en realidad, lo que se espera de uno y en qué (y cómo) debe imponerse el orden. En cierto sentido, la tarea de los Gemelos es sustancialmente más compleja que la del Aries o Tauro promedio, pues el pensamiento es una materia más sutil que la energía y la forma densa. Por otro lado, a los Gemelos les corresponde imponer orden y manejarse conformándose con modelos mentales de la realidad que son burdos, es decir, inadecuados, pero accesibles a la vista y, en manos hábiles, una herramienta flexible y dócil. El peligro reside en que esta herramienta pueda volverse demasiado flexible y demasiado dócil, pasando a ocupar el centro de atención de los Gemelos, quienes olvidan entonces el mundo al que deben servir y se entregan a los placeres vacuos de un flujo informativo ya irremediablemente caótico, en el que acaban por diluirse.
Esto significa espiritualidad, rapidez de pensamiento y acción, ausencia de convencionalismos. El carácter es evasivo, adaptable, con curiosidad y temperamento, irritables y caprichosos (como adolescentes). Son tan móviles y rápidos que pueden volverse superficiales, ya que no logran procesar lo que perciben. Muy sociables, se interesan por todo, se orientan con rapidez, leen mucho y siempre están listos para nuevas experiencias, con habilidades para los idiomas. Tienen dotes de oratoria, les gusta hablar, pero no saben escuchar; captan solo la esencia y dejan pasar el resto. No se aburren, simplemente no tienen tiempo para ello. No soportan la soledad, de ahí su gran cantidad de contactos. Se relacionan con facilidad con distintas personas, siempre tienen algo que decir, aunque sus historias solo sean mitad verdaderas. Si se equivocan, se escabullen con rapidez. Se creen indispensables, pueden entretener a la sociedad durante horas; donde aparecen, se acaba la tranquilidad. Cuando surgen problemas reales, se dispersan. El orden no es su fuerte: buscan constantemente sus cosas, que siempre desaparecen en el momento más necesario.
Son muy dados a imitar a otros, buenos en parodias, detectan con rapidez las debilidades y los aspectos cómicos de los demás y los aprovechan en la vida. Muy modernos, siguen la moda en todo. Les gusta chismear. Pero al mismo tiempo, saben apoyar y ofrecer ayuda a quienes se sienten perdidos en la vida. Son aplicados, aunque no siempre llevan las cosas hasta el final, pues se distraen con nuevas ideas. Aman viajar, y les gusta que todo sea a la vez: montañas, mar y bosque, no solo una cosa.
Las profesiones más adecuadas están relacionadas con la intermediación, la recopilación y transmisión de información variada, la búsqueda e implementación de inventos, talentos e ideas, propias o ajenas. Son buenos traductores, comentaristas y comerciantes. Muy enamoradizos, especialmente si la pareja es seria o misteriosa. En el amor se declaran con facilidad, no les cuesta decir “sí”, se casan rápido, a menudo por la ceremonia en sí o el viaje de bodas, y se divorcian con la misma rapidez. Son propensos a las infidelidades, pues buscan al compañero ideal y son muy curiosos. Es difícil amarlos, porque ellos mismos tienen poca capacidad para amar, pero desean ser amados. En el matrimonio desempeñan un papel activo, les gusta recibir invitados y también salir de visita. Para la vida en común es mejor que compartan trabajo o intereses con su pareja.
Los problemas en la vida pueden surgir por su distracción, superficialidad, desorden con el dinero y gastos excesivos que les perjudican. Rara vez tienen amigos o parejas verdaderos. Deben entrenar conscientemente la concentración y aprender a callarse. El estado de alerta constante no les da paz espiritual ni física. Necesitan aprender a disciplinarse y respetar los convencionalismos, pues son la base de la cooperación con los demás. Si superan sus defectos, sus magníficas habilidades los llevarán a grandes metas.
La inseguridad en sí mismos explica la neurastenia en caso de enfermedad. Son propensos a enfermedades de pulmones, bronquios, sistema respiratorio y nervioso.
En muchos aspectos, son niños eternos. Su intelecto es receptivo, flexible, lleno de curiosidad y juegos. Siempre buscan algo nuevo y rara vez logran mantener la atención por mucho tiempo. Captan ideas con rapidez, pero una vez satisfecha la curiosidad inicial, pasan a otra cosa. Necesitan cambios frecuentes, variedad, nuevas situaciones y encuentros con gente nueva. Muchos intereses les impiden descubrir en qué consisten sus verdaderos talentos y qué deberían hacer realmente. No aceptan la idea de autolimitarse o concentrarse en una sola cosa. Su curiosidad y ansiedad los lanzan a múltiples situaciones nuevas en la vida, y quieren probarlo todo.
Hacer lo mismo una y otra vez, aunque sea con éxito, es para ellos un trabajo arduo y aburrido. En gran medida, “viven con la cabeza”: leen, observan, piensan, “rumian” ideas; pueden vivir sin estímulos intelectuales. Paradójicamente, si tuvieran que elegir entre un buen libro o película y una buena comida, probablemente optarían por lo primero.
Tienen una mente creativa y viven a menudo de la agudeza de su intelecto. Sociables y con gran necesidad de interactuar, les gusta bromear y jugar con las palabras. Poseen verdadero talento para transmitir ideas de forma interesante y clara, lo que constituye el don de escritores, conferencistas y oradores. Su sentido del humor es ligero y travieso, pero a menudo les falta seriedad. Aunque necesitan responsabilidad emocional y entrega afectiva, les cuesta lograrlo, pues no quieren asumir compromisos ni limitar su libertad personal, ni su capacidad de mudarse de un lugar a otro o cambiar de una actividad a otra.
La felicidad en su vida está ligada al uso de sus habilidades creativas y su talento para manejar la palabra. Su intelecto no es unilateral. Normalmente ofrecen enfoques frescos, claros y originales, soluciones no convencionales y nuevas líneas de investigación. Su defecto es la falta de constancia y perseverancia. Además, tienden a ignorar o pasar por alto los problemas y sentimientos emocionales de los demás.


