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El Sol en Capricornio

Sol en Capricornio

Het Monster: Sol en Capricornio
Hasta las cumbres de las montañas grises, desde las profundidades del mar, anhelo sin encontrar descanso. ¡Soy un líder! Mi mente madura arrastra a todos consigo, brillando ora con sabiduría, ora con ingenio. La Cabra de Mar se asocia con imágenes de fantasía caprichosa, y la fantasía puede ser parte del carácter de vuestra pequeña Capricornio, aunque este aspecto de su personalidad suele quedar oculto tras una seriedad dominante. Su sentido del humor, bastante peculiar, parece aliviar la fuerte y extremadamente disciplinada madurez que la caracteriza. Sus bromas extrañas suelen ir dirigidas más hacia sí misma que hacia los demás. Este niño es, en verdad, un pequeño adulto, y desde muy temprano se lleva bien con los mayores. Siempre parecerá mayor de lo que es… hasta que realmente se haga viejo. Los Capricornio ancianos a menudo conservan su juventud y sentido del humor hasta una edad en la que otros los han perdido hace tiempo. Quizá esto se deba a que, al alcanzar lo que se propusieron, los Capricornio sienten que se han ganado el derecho a divertirse. En cualquier caso, es poco probable que tengáis que enseñar a vuestro pequeño Capricornio a asumir responsabilidades, pues el deber, la fiabilidad, la disciplina y un fuerte sentido del honor probablemente llegarán de forma natural, como si fueran innatos. A veces os preocupará cómo lograr que se relaje y se divierta. Este niño siempre tendrá una montaña que escalar: su ambición y determinación por cumplir cualquier meta y obtener reconocimiento por ello serán evidentes desde muy temprano. ¡Un Capricornio alcanza sus objetivos, no hay otra opción! Insistirá y triunfará donde sus compañeros no lo harán: simplemente se negará a ceder. Otra palabra clave para Capricornio es “practicidad”. Las acciones frívolas no le atraen. Si vuestro hijo va a hacer algo, significa que ha entendido las razones y ha visto el objetivo práctico de la acción. Por tanto, tendrá capacidad para trabajar con intensidad y destacar en la escuela, pero logrará los mejores resultados cuando pueda ver la utilidad práctica del conocimiento que adquiere. Las materias abstractas le parecerán inútiles, aunque el estímulo de la ambición y el estatus puede impulsarle a esforzarse seriamente incluso en una asignatura que antes le parecía sin sentido.

La fiabilidad y la seguridad son muy importantes para vuestro hijo. Se trata, ante todo, de seguridad emocional y aprobación, así que cuidad de no dar por sentada su buena conducta habitual y olvidaros de recompensarla con gratitud y alabanzas. Esto se traducirá más adelante en seguridad material. La frugalidad le es natural. El pequeño Capricornio intentará ahorrar dinero “para un día lluvioso” y acumular suficiente riqueza para comprar algo real. Hay un lado negativo en esta seriedad: genera ansiedad y una tendencia a ver las cosas con pesimismo. Probablemente tendréis que mostrarle a menudo que no hay mal que por bien no venga. Aunque tiene buenas aptitudes atléticas, puede surgir el problema de ser el “payaso” del equipo. Por eso, los deportes individuales son mejores. Por el lado positivo, es un niño con el que siempre podréis contar para llevar a cualquier parte y confiar en su impecable comportamiento y buenos modales.

Indubala. Planetas en signos. (Tradición india)

Capricornio está asociado al elemento tierra, es un signo “femenino” y “negativo”. Por ello, quienes nacen en el mes en que el Sol se encuentra en este signo muestran inclinaciones prácticas. Trabajan despacio y, si pueden, no dudan en holgazanear, pero poseen habilidades organizativas; pueden trabajar donde se requiere paciencia y progreso gradual; destacan en el ámbito comercial y en todo lo que implique cuentas y acumulación de bienes. Les gusta posponer las tareas día tras día, son muy egoístas y no soportan estar bajo el control de otros, aunque pueden trabajar con ahínco y perseverancia. Disfrutan viajando. Suben lentamente los peldaños de la vida. Son capaces de captar ideas al vuelo y aman comprender a fondo los temas que les interesan. Están perfectamente capacitados para renunciar a cualquier bien terrenal; esta es una característica propia de los estoicos; pueden asimilar con facilidad la filosofía trascendental debido a su tendencia, por lo general, a ver el mundo y a las personas con pesimismo. Los textos clásicos y mi experiencia personal hablan de las siguientes cualidades de quienes tienen el Sol en este signo: son emprendedores, capaces de ascender a posiciones elevadas en la sociedad o de codearse con personas de alto estatus, pero pueden ser molestos e inmiscuirse en asuntos ajenos; pueden ser deshonestos, insensibles, avaros y testarudos. Son capaces de compadecerse de los desdichados y oprimidos; son cautelosos, trabajan con perseverancia, amables, tienen sentido del humor. Tranquilos y melancólicos, aspiran a desarrollar sus planes de manera gradual, creen en el destino y en lo sobrenatural. Pueden sacrificarse por una causa. Son personas creativas, a veces astutas y que suscitan sospechas.

Pável Globa. Planetas en signos del Zodíaco

Aquí tenemos la esencia de la Tierra en la tercera zona de transformación, un nivel más sutil e ideal de su manifestación. El regente principal aquí es Saturno. El antiguo símbolo de Capricornio es un cabrón que se desprende de la Tierra e incluso tiene alas. Este animal vincula el elemento Tierra con el siguiente elemento, Aire. Tal dualidad os caracteriza si vuestro Sol se encuentra en el signo de Sagitario. Sois, por lo general, analistas rígidos, muy orientados. La determinación es la cualidad más profunda y esencial de los Capricornianos. Os marcáis una meta y avanzáis hacia ella utilizando vuestras excelentes habilidades tácticas, vuestra agilidad; en el peor de los casos, con astucia y conformismo. En el nivel inferior, para alcanzar vuestro objetivo, podéis barrer literalmente todo, actuando con dureza, claridad y sin duda alguna. En la peor versión, sois una persona muy astuta, y es difícil atraparos en falta porque actuáis con gran sutileza y delicadeza. Para materializar vuestros planes y metas, podéis emplear cualquier medio. Entre estos Capricornianos encontramos a Pol Pot, quien exterminó a varios millones de personas en su país, o a Mao Zedong. Muchos Capricornianos viven con una sensación interna de propósito, convirtiendo el objetivo de vida en transmitir esa sensación a los demás. Por ello, entre los Capricornianos elevados hallamos predicadores, pastores, profetas y misioneros. Sin embargo, a diferencia de los Sagitarianos, aquí predomina una orientación más práctica. Podéis no solo dar una idea elevada, sino también los medios para alcanzarla: herramientas prácticas, esquemas reales y métodos para lograr grandes metas. Vuestro nivel superior se relaciona con una sensación interna de alta finalidad. A veces, esta sensación alcanza el misticismo, el deseo inquebrantable de transmitir vuestra meta al pueblo. En su ideal, son salvadores del mundo y la humanidad: Zaratustra, Cristo. En la historia encontramos otros Capricornianos: Juana de Arco, el filósofo Albert Schweitzer, Nostradamus. Entre ellos estuvo Gurdjieff con su sistema “El hombre-máquina”, y Joseph Smith, fundador de la religión mormona. También abundan entre los Capricornianos los pesimistas, personas extremadamente reservadas que no permiten a nadie acercarse. Muchos son ascetas, ermitaños, capaces de limitarse en todo. En cuanto a la dinámica de vuestro desarrollo, es un impulso directo hacia vuestra meta y la habilidad para maniobrar en su consecución. A veces trepáis como si escalarais una montaña, otras saltáis de un saliente a otro como un pájaro, dejando muy atrás a los cazadores y alcanzando lugares a los que otros nunca llegarán. Pero esto se manifiesta en el más alto nivel de desarrollo espiritual. Externamente, la Tierra se manifiesta en vosotros como el impulso hacia la meta. Vuestros problemas son agudos conflictos del mundo interior y la vida emocional (según la Luna en exilio). A menudo podéis ser reservados y poco sociables. Pero esta reserva surge de vuestra vulnerabilidad; internamente sois muy sensibles, y la reserva externa es vuestra protección. Tenéis el problema de utilizar vuestra energía interna y encauzarla de manera constructiva. Quizá vuestro mayor y más difícil problema sea la orientación espiritual interna. Como líderes prácticos, debéis tener una idea elevada y guiaros por ella en la vida, construyendo con esa idea un sistema práctico coherente que ofrecer a las personas.

El país de Capricornio es China. Aquí se manifiestan rasgos como claridad, planificación, estabilidad, determinación, apego al conservadurismo, a la tradición, a la solidez y al logro de metas a cualquier precio. En el peor de los casos, aquí encontramos la habilidad para engañar y adaptarse.

Vuestra tarea cármica consiste en proporcionar sistemas prácticos para alcanzar altas metas espirituales.

Het Monster. Los planetas en los signos del Zodíaco

22.12 – 20.1. CAPRICORNIO
Capricornio (especialmente si en este signo se concentran varios planetas) es un realista. Ama la soledad y corre el riesgo de quedarse solo. Al mismo tiempo, es una persona trabajadora, un buen organizador; para sentirse “en su lugar”, necesita trabajar constantemente. Para él, el éxito no es éxito si no se alcanza con esfuerzo perseverante. Capricornio está orientado a la carrera, a menudo en detrimento de su vida personal. Busca el éxito como compensación por la melancolía y el vacío de tal existencia. Sin embargo, nunca mezcla sus sentimientos con el trabajo. Sus sentimientos están gobernados por la razón; toda su vida es orden, sentido del deber y lógica. Lo mueven las ambiciones y el deseo de poder. Siempre ocupado, cree que nadie puede hacer su trabajo mejor que él. El tiempo trabaja a su favor. La fase más importante de la vida, la de cumplir deseos, llega después de los cincuenta años. Los años jóvenes son difíciles y llenos de lucha. Valora y guarda lo acumulado, pudiendo incluso volverse avaro. Conservador, tradicionalista. Los jóvenes no lo quieren por su sequedad y frialdad. En Capricornio suele estar más desarrollado el espíritu que el cuerpo; come poco, duerme poco. Es reservado, le cuesta relacionarse y se crea problemas. Con el tiempo, esto lleva a reumatismo, artritis, etc. Suele ser pesimista, se queja de múltiples dolencias, aunque vive mucho (los Capricornianos son longevos). Se recomiendan paseos por el bosque, preferiblemente en pinares, y trabajar en el huerto. A los jóvenes: turismo, alpinismo, espeleología. Sin embargo, los Capricornianos no suelen practicar deportes. Se indica magnesio y calcio. Entre las hierbas, el ciprés. El mejor remedio preventivo contra muchas enfermedades es el buen humor y la risa.

Avesalom Podvodny. Los planetas en los signos del Zodíaco

CAPRICORNIO. Regente Saturno. El tenaz Capricornio.

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La persona de Capricornio.

En la zona de transformación, el elemento tierra adquiere un sonido algo ideal: para el Capricornio, la forma tiene ante todo el sentido de la forma de organización de las personas (o de otros objetos); sin embargo, su punto de vista siempre (a diferencia de los Libra aéreos) es concretamente práctico: al Capricornio no le interesa la organización en sí misma, sino la tarea concreta, la función que desempeña. El sentido de la vida del Capricornio como signo de tierra consiste, por supuesto, en crear ciertas formas, pero él las imagina no como el Tauro o la Virgen, sino de manera más sutil. Para el Capricornio (aquí se nota la influencia del elemento aire) son importantes no solo las formas en sí mismas, sino también la idea mental que las sustenta.

Un Capricornio típico es, por ejemplo, el director de una fábrica, para quien el sentido de la vida consiste en perfeccionar y mantener la viabilidad de su empresa. Este Capricornio considera su fábrica como una forma compleja tras la cual se halla una idea organizadora, y el fin último radica en la producción de bienes materiales. Su tarea la ve en captar con la mayor precisión posible la idea mental (que él percibe personalmente como propia) y en materializarla de la manera más eficiente. La influencia del aire también se manifiesta en que, pese a su tenacidad para alcanzar el objetivo principal, es lo suficientemente flexible y siempre está dispuesto a desviarse momentáneamente, por así decir, a hacer un rodeo.

La tarea cármica del Capricornio es, en cierto modo, la más difícil para el ser humano. En general, la principal misión del ser humano como ser encarnado es crear formas densas, pero de los tres signos de tierra, al Capricornio le corresponde la tarea más sutil: crear formas en el límite entre el mundo material y el sutil. El hecho es que una sola persona no puede crear de inmediato una forma densa compleja; para ello es necesario organizar a todo un colectivo (o a sí mismo durante un largo período). La creación de tal colectivo es una etapa intermedia en la resolución de la tarea de materializar un objeto complejo en el mundo sutil; y esta etapa es la que asume el Capricornio.

El Capricornio medio, por supuesto, no formula necesariamente su programa vital de esta manera; pero en él es fuerte el sentido de responsabilidad por su labor, que percibe de manera absolutamente práctica, sin sentimentalismos (agua) ni ardor (fuego). El Capricornio organiza colectivos; organiza cualquier ocupación, y en última instancia toda su vida, dando al observador atento una idea muy precisa de las estructuras correspondientes en el mundo sutil, que él, consciente o (más a menudo) inconscientemente, pero con una tenacidad extraordinaria, materializa en formas densas y en eventos externos.

El Capricornio es quizás el signo más privado de todos los signos zodiacales. Al carecer de una fuente directa de energía (fuego) y de emociones profundas (agua), sustituye la verdadera emotividad y la energía inmediata por modelos mentales; al ser organizador y, en gran medida, creador indirecto de formas materiales, puede percibirlas adecuadamente; y al encarnar los designios del mundo sutil, a diferencia de los signos de agua, no tiene acceso directo a él y, con mayor frecuencia, no cree categóricamente en lo no material, aunque en la práctica siempre trabaja con ello.

Además, pese a la extraordinaria claridad (en comparación con otros signos) de su programa vital, el Capricornio no lo siente durante mucho tiempo y luego comienza a sentirlo débilmente y solo intuitivamente, ya que siempre se orienta hacia el plano externo y práctico, y en los programas cármicos no suele haber registros del tipo “fabricar durante la vida lingotes de hierro”.

La lección del Capricornio consiste en que los logros reales en la vida son muy importantes, pero deben percibirse como símbolos del verdadero trabajo en el mundo sutil, y la capacidad de leer estos símbolos no llega de inmediato y requiere esfuerzos especiales. Por eso el Capricornio es serio e incluso a menudo algo aburrido, como una persona que se prepara para una larga y difícil ascensión; sin embargo, una vez en el camino, se anima un poco.

Al ser bastante decidido (cruz cardinal), el Capricornio no tiende a actuar de manera brusca sin reflexionar antes y sin coordinarlo con el programa que está llevando a cabo en ese momento; pero sus raras, pero cuidadosamente preparadas, medidas enérgicas y decididas (sorpresivas para los demás) suelen ser muy efectivas, aunque no siempre espectaculares: al Capricornio no le gustan los efectos.

Ante las emociones y el entusiasmo excesivo, el Capricornio muestra desconfianza y escepticismo, considerándolos ya sea como libertinaje o como fingimiento, y en cualquier caso como un obstáculo para la ejecución rigurosa de su programa principal de organización y materialización.

Un Capricornio desarrollado ve tras los objetos materiales y las tramas externas su sentido en el mundo sutil y sabe organizar las cosas de tal manera que todos los participantes tengan la impresión de estar dedicados a una actividad significativa, importante e interesante para ellos, aunque en realidad su comprensión de la realidad sea distinta (dependiendo de su nivel evolutivo), y las actividades que perciben estén coordinadas y los objetivos comunes no armonicen con la armonía del Cosmos.

Obviamente, dada la complejidad de las tareas, los Capricornios bajos y medios suelen ser sombríos y propensos al aburrimiento. Por otro lado, el Capricornio es un manipulador natural y en su octava inferior tiende al vampirismo energético; sin embargo, la crueldad del Cáncer y el Escorpio no le son propias, pues es demasiado racional y mental.

Desde el punto de vista psicológico, al Capricornio le cuesta entender la emotividad externa e interna de los signos de fuego y agua; pero puede modelar en su mente su dispositivo psíquico y, tras ello, convertirse en un buen psicólogo práctico, capaz de no involucrarse emocionalmente en el problema del paciente, pero sí de ver su estructura interna y ajustar con precisión los programas del subconsciente.

La influencia de Saturno otorga al Capricornio elevado sabiduría, prudencia y paciencia, necesarias para resolver sus complejas tareas. Al gobernar el espacio y el tiempo, Saturno convierte al Capricornio en un dueño consciente del mundo manifiesto, que guía su evolución. Saturno hace al Capricornio disciplinado y ascético, a menudo indiferente a su apariencia externa, aunque un traje oscuro o negro de tres piezas con corbata de un solo color le sienta extraordinariamente bien. Sin embargo, su ascetismo lo aplica principalmente a sí mismo, pues el fanatismo en cualquier cosa le es ajeno; tiende a influir en el mundo de manera indirecta, en lo que también se refleja la sabiduría de Saturno, que siempre sabe superar al agresivo y directo Marte.

Al mismo tiempo, Saturno vigila atentamente que el Capricornio no se quede sin trabajo y constantemente le pone en el camino diversos obstáculos, acostumbrándolo a maniobras continuas en el espacio-tiempo, en particular, a trabajar con baja energía y en condiciones insoportables. Saturno le da al Capricornio elevado sabiduría práctica (a diferencia de la sabiduría teórica del Sagitario), que (según Saturno) solo se alcanza mediante la experiencia personal en condiciones de campo.

Por eso hay un gran contraste entre el Capricornio al inicio de la vida y en la juventud (hasta los 30 años), cuando está completamente absorbido por el problema de la supervivencia, la adquisición de experiencia vital y la formación de una cosmovisión (que para él, quizás, es más difícil que para cualquier otro signo), y el Capricornio en la madurez, cuando se transforma de feo a guapo. Pero, a pesar de toda la carga visible de la vida, el Capricornio rara vez se quiebra. Puede soportar durante mucho tiempo bajo el peso de las circunstancias, pero cuando la vida se vuelve insoportable, recordará que es un signo cardinal y cambiará radicalmente su vida, emprendiendo la búsqueda de un nuevo camino; en este proceso, no borra su pasado en el alma, sino que lo considera como una sección de rodeo en el camino general hacia arriba.

La prisión de la Luna simboliza el distanciamiento del Capricornio de su “yo” inferior y la sumisión a la meta más alta. El Capricornio no confía en su subconsciente, que en él es muy vivo y sensible, por lo que su primera reacción es reprimir en sí mismo a la Luna, es decir…

sostienen programas de subsconsciente que mantienen la vida y su fondo emocional principal, considerándolos bajos, innecesarios y que obstaculizan el desarrollo del programa principal. En realidad, el signo de Capricornio es muy vulnerable y sensible, pero Saturno no le permite manifestarlo (ascetismo emocional), aunque le proporciona cierta protección (máscara de sequedad). Aprender a equilibrar Saturno y la Luna es una de las principales tareas internas de Capricornio, que suele oponer rígidamente el deber a la satisfacción de necesidades y al cumplimiento de deseos. Al mismo tiempo, si la Luna simbolizada de manera negativa no está bien trabajada, Capricornio se vuelve indiferente y despiadado con los demás, a quienes comienza a considerar como seres perezosos y mediocres, unos sibaritas que necesitan exclusivamente un garrote nudoso clavado con dientes de tiburón. Un Capricornio desarrollado se beneficia enormemente de la Luna, ya que le proporciona una percepción empática de la realidad y lo realiza como signo femenino, algo que Capricornio tiende a olvidar. Esto facilita considerablemente la ejecución de su tarea cármica, ya que, al profundizar en la percepción de la realidad, disminuyen drásticamente la cantidad y la longitud de los zigzags en su camino ascendente.

La culminación de Marte proporciona a un Capricornio desarrollado una fuente estable de energía que lo sostiene en situaciones en las que, aparentemente, no hay ayuda externa. Sin embargo, esta no es la misma energía que en los signos de fuego en su octava inferior; es más bien una fuerza organizadora que sabe crear estructuras y condiciones capaces de manejar a los signos más groseros y rebeldes, canalizando su energía hacia la causa que ocupa a Capricornio. En un Capricornio no trabajado, la culminación de Marte se expresa de manera más negativa, como fuerzas de las circunstancias que obstaculizan tanto su vida externa como interna. Debe aprender a no quejarse del destino, sino a comprender el mundo, superar obstáculos y utilizar constructivamente la fuerza hostil y destructiva, para lo cual, en principio, tiene grandes habilidades. La culminación de Marte simboliza las fuentes ocultas de energía de Capricornio, que no son fáciles de descubrir, ya que solo se revelan como resultado de su crecimiento evolutivo y, al principio, únicamente en situaciones críticas cuando parece que no queda fuerza alguna. Sin embargo, cuando Capricornio domina esta energía marciana, la utiliza con tanta sutileza que quienes lo rodean no logran percibirla (por lo que no genera resistencia en ellos), y el efecto de su labor produce la impresión de un milagro: ¿por qué, en realidad, todos, incluso Aries, lo obedecen y las cosas se organizan como por sí mismas? Después de todo, Aries solo puede someterse ante la fuerza…

La caída de Júpiter simboliza la estrechez de los programas de Capricornio, su orientación concretamente práctica. Es muy difícil para Capricornio aceptar la amplitud de la visión abstracta de Júpiter, y la misma idea de buena suerte inmerecida le resulta profundamente ajena; de ella emana frivolidad y ligereza. Por eso Capricornio no tiene mucha suerte; aquí opera el principio: “Nosotros no creemos en milagros, por eso no los tenemos”, y Capricornio evidentemente no los necesita. Sin embargo, a medida que se desarrolla, comienza a entender que sin una visión más amplia del mundo, sin un optimismo (al menos externo) poco motivado, sin indulgencia y, no menos importante, sin suerte, no es posible llevar a cabo un gran proyecto, y todas estas cosas están interconectadas. Un Capricornio desarrollado, tras amargas experiencias que le han demostrado lo que significa vivir sin la ayuda de Júpiter, cultiva cuidadosamente la amplitud jupiteriana de miras, cierto idealismo y tolerancia en esas raras ocasiones en que aparecen, lo que amplía significativamente sus posibilidades y le hace ver con más frecuencia la sonrisa de la fortuna.

La caída de Neptuno simboliza las dificultades con las que penetran en el corazón de Capricornio las ideas del amor cósmico. Donde aparece una meta, allí, según Capricornio, termina el amor y comienza el trabajo, y sin una meta (práctica) no se concibe a sí mismo. La compasión por el prójimo y el altruismo, digámoslo con franqueza, no son las cualidades más destacadas de un Capricornio promedio. Sin embargo, es el Cosmos el que le plantea a Capricornio esas metas superiores que persigue toda la vida de manera metódica sin ser plenamente consciente de ellas, y que en realidad están dictadas por el principio del amor cósmico. Para comprender y tomar conciencia del verdadero significado de su labor, Capricornio debe adentrarse en las profundidades del mundo sutil (o de su subconsciente), algo que le resulta muy difícil, ya que está demasiado orientado hacia las formas densas. No obstante, su destino más elevado —ser un guía espiritual de la humanidad— está precisamente ligado al trabajo con Neptuno.

La situación de Capricornio es típica de una reunión directiva, en la que, junto con sus adjuntos y especialmente con los jefes de departamento de confianza, discute los planes de reorganización de la empresa. Aquí, al menos en la superficie, priman los intereses de la causa común a la que todos sirven; los asuntos personales, las emociones y las pasiones no tienen cabida. La situación de Capricornio distribuye y organiza a las personas de manera despiadada y fría, guiándose por una ética que poco tiene que ver con lo humano, pero tampoco con lo inhumano: se garantiza un mínimo de cuidado por la persona en sí para que pueda cumplir con las funciones que se le asignan. La situación de Capricornio se diferencia de la de Virgo en que, en esta última, la persona siempre siente la forma con la que trabaja, mientras que en la primera no es obligatorio: en la situación de un Capricornio en su octava inferior, la persona a menudo se siente como un engranaje de una enorme máquina que funciona sin que él sepa para qué ni bajo leyes que le resultan incomprensibles y claramente inhumanas, aunque, no obstante, sigue unas leyes inhumanas. La situación de Capricornio implica una jerarquía; en el mejor de los casos, esta tiene un contenido espiritual y es voluntaria.


El Sol en Capricornio es un organizador constante e incansable de su propio trabajo y el ajeno. En un nivel bajo, intenta dar órdenes sin profundizar en la esencia del asunto, basándose únicamente en un esquema formal de gestión u organización existente, y, dependiendo de los aspectos (por ejemplo, el trígono del nodo sur de la Luna), puede convertirse en un administrador retrógrado competente. La complejidad de esta posición radica en que, al ser Capricornio un signo femenino, el Sol necesariamente requiere una orden clara e inequívoca (del Egregor) antes de realizar cualquier acción, especialmente al formar programas cármicos a largo plazo. Capricornio necesita una sabiduría y capacidad de previsión especiales, que se desarrollan gradualmente a lo largo de la vida, mientras que el Sol representa la voluntad imperativa del Egregor y exige acciones directas desde el principio de la existencia, por lo que Capricornio debe enfrentar las consecuencias muy lejanas de los errores de su juventud; en cambio, tiene incorporado un alto sentido de responsabilidad y respeto por el pasado. Así, el Sol en Capricornio siente de manera vaga, nebulosa e intuitiva, pero aún así percibe la ley de causa y efecto; su tarea importante es aprender a sentirla de manera más concreta y aplicarla en la práctica. Entonces se convierte en un líder práctico responsable y efectivo, organizando con tanta convicción y precisión que a nadie se le ocurriría pensar que, en cuestiones complejas, no apela tanto a la razón como a una intuición superior y a una visión sutil de la situación. En caso de derrota, muestra tendencia a la explotación del trabajo ajeno (como un capataz de esclavos) y al vampirismo energético, aunque, en su opinión, siempre es en beneficio de la causa más que en el suyo propio; amor por el control y las verificaciones (de los demás, pero generalmente no de sí mismo; sin sadismo, sino por un sentido general de orden y deber).

Francis Saкоyan. Los planetas en los signos del Zodíaco

No se conforman con el día de hoy. Tienen la sensación de que les espera un gran futuro. Quieren hacer algo especial. Su ambición es evidente, pero se apoyan en la realidad, aunque a menudo eligen caminos inusuales que parecen desvíos, pero que los llevan a ser los primeros. Su tenacidad sorprende, algo que no se adivina tras su apariencia. Son fuertes competidores, importantes. Tras sufrir un golpe del destino, quieren evitar el siguiente, armándose de conocimiento y paciencia para ascender de cima en cima. Pronto se encuentran en la cima, pero solos, lo que aceptan con resignación, quejándose en voz alta, aunque esta soledad no los hace retroceder. No solo superan los obstáculos en su camino, sino que los destruyen. Son muy aplicados, siempre dispuestos a aprender, aceptan las críticas, intentan transformarlas y sacar conclusiones. Tienen una intuición excepcional que usan en la lucha por su independencia y seguridad económica. Consideran la razón como el mandamiento más alto. Confían en sus fuerzas, son cautelosos, modestos, ahorradores, incluso en la expresión de sus sentimientos. Cuidan sus nervios, pero menos el estómago, porque comen mucho y bien. Evitan discusiones innecesarias, ahorran tiempo porque es escaso y tienen muchas tareas. Son fieles y precisos, rara vez cambian de opinión. Las impresiones de la infancia definen todo su camino. Son perseverantes en la consecución de sus metas. Piensan con claridad, pero les falta sentido del humor, son demasiado serios. Cuando los provocan, se vuelven suspicaces. No toleran los silencios, las medias palabras o la ambigüedad. Por fuera son severos, pero por dentro son muy suaves, sensibles y sentimentales ante lo inapropiado. Siempre están preparados para las dificultades y pruebas. No temen al trabajo, pueden ser útiles en cualquier lugar. Normalmente no se les ve ni se les oye; trabajan en silencio y con calma, pero cuando los asuntos de la empresa van mal, ahí aparece el Capricornio, que analiza todo, encuentra una salida inesperada de la situación habitual, una nueva idea que salva a todos. Lo que han logrado nadie se lo arrebata, salvo la mala salud, pero incluso en ese caso, el Capricornio recupera pronto sus fuerzas.

La fortuna no los favorece en los momentos de ocio, porque son muy observadores y les gusta criticar. Con los holgazanes, demagogos y fanfarrones pueden ser fríos y arrogantes. Por lo general, no son envidiosos, pero quieren que los demás los valoren como corresponde. Aman el dinero, porque nacieron bajo el signo de los longevos y temen una vejez sin recursos. De niños enfermaban, pero pueden aspirar a una larga vida. Cuidan bien su patrimonio, pero son muy suspicaces. Solo al principio de la vida pueden ser engañados una o dos veces, pero después eso no ocurre. En el amor también son sobrios y prácticos. Los sentimientos no deben interferir en su camino de vida; si es necesario, los reprimen con tal fuerza que parece que se han convertido en otra persona. La experiencia de la pasión y el amor desbordado llega rápido o nunca; después queda la crítica, la claridad, y las emociones se esconden en lo más profundo, pero existen y son muy intensas. Se casan de por vida, están dispuestos a perdonar, pero a menudo son suspicaces. Si encuentran a la pareja adecuada, el matrimonio será inquebrantable. Para la mujer, lo más importante son los hijos y su bienestar; para el hombre, el trabajo. En primer lugar siempre está el deber. Crían a los hijos con sobriedad, basándose en verdades incontestables.

Peligros: egoísmo, terquedad, inflexibilidad, tendencia a la soledad. Constitución débil, predisposición a enfermedades del sistema digestivo, intestinos, resfriados, mala alimentación, estreñimiento y melancolía.

Usted es una persona seria, disciplinada y ambiciosa en su justa medida. Tiene el deseo de demostrar quién es y qué representa, de alcanzar el éxito material. Para usted, el trabajo y la posición en la sociedad son muy importantes. Para lograr la meta que se ha propuesto, superará con terquedad todos los obstáculos, decepciones y, a menudo, sacrificará mucho en cuanto a relaciones personales y vida familiar. Con un carácter reflexivo, tranquilo, sereno y contenido, le cuesta mostrar lo que siente en lo más profundo de su corazón. Da la impresión de que logra controlar los acontecimientos. Es un trabajador capaz, una personalidad fuerte; es la persona sobre cuyos hombros recae la mayor responsabilidad en la familia o en el trabajo (y la mayoría de las tareas). Incluso de niño, ya tenía madurez, sobriedad y sabiduría vital, algo poco común en los niños. En esencia, es un pragmático y un realista. Aunque quizá tenga sueños variados, metas de orden ideal y teorías brillantes, considera que la utilidad práctica es la justificación final de cualquier concepto. Tiene astucia natural y habilidades para los negocios, además de una cierta dosis de cinismo. Piensa con claridad, es independiente en sus ideas y objetivo en sus juicios. Los detalles dramáticos a nivel emocional no pueden desviarlo de su objetivo. Muy a menudo es una persona autoritaria, estrictamente justa, pero despiadada. Las tradiciones son sagradas para usted, e incluso si no está de acuerdo con algunas leyes, se someterá a ellas o trabajará para cambiarlas, pero nunca permitirá que se las ignore de manera delictiva. Cauto y contenido, en cualquier juego sigue las reglas. Es una persona tranquila, serena, partidaria de las acciones meditadas. No es propenso a actos impulsivos o descuidados, ni expresa abiertamente todo lo que piensa. No es fácil adentrarse en su alma. Es modesto y a veces excesivamente autocrítico. Le cuesta permitirse (y permitir a quienes la vida le presenta) entregarse a los sentimientos, jugar o actuar como le plazca. No puede disfrutar sin pensar, ser débil o vulnerable. Las cualidades más fuertes de su carácter son la profundidad, la meticulosidad, la paciencia, la tenacidad y la fidelidad a los compromisos asumidos.

Sus defectos son la tendencia al conservadurismo, la rigidez y el exceso de seriedad.

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