Si usted se enferma frecuentemente de resfriados y sufre de cualquier infección, esta es la primera señal de que su organismo necesita ayuda, pero no la única. También, créame, su sistema inmunológico está debilitado si:
– Aparece una capa blanca en la lengua;
– Tiene la presión arterial baja;
– Siente somnolencia y fatiga constante;
– Se cansa con facilidad;
– Se irrita con frecuencia, está nervioso y de mal humor;
– Padece infecciones por hongos.

Sin embargo, el debilitamiento del sistema inmunológico depende principalmente de tres factores: la falta de actividad física, la alimentación y el estrés. Para restaurar y fortalecer las defensas, tras consultar con un médico, es necesario aplicar no solo una medida, sino todas a la vez. Como suele decirse, todas las medidas son buenas.
En primer lugar, ajuste su alimentación, añada vitaminas y minerales, y para aumentar las defensas de su organismo, su menú debe incluir obligatoriamente:
– Zanahoria, brócoli, calabaza, calabacín y patisson;
– Cítricos y kiwi;
– Pavo y salmón;
– Perejil, eneldo y apio;
– Zumos naturales, frutas y verduras.
Y, por supuesto, complejos vitamínicos con vitamina C, o al menos ácido ascórbico común. El sistema inmunológico se debilita por la falta de vitaminas C, B y E, así como de hierro y zinc en la dieta.
Para fortalecer el organismo y elevar las defensas, existe un excelente producto: la miel. No hay invierno sin ella. Tiene propiedades únicas, por lo que se utiliza tanto para la prevención como para combatir resfriados y muchas otras enfermedades.

El sistema inmunológico suele verse afectado por el estrés, que favorece la producción de cortisol en el organismo, empeorando nuestro equilibrio hormonal. Para salir de un estado de estrés prolongado, puede ayudar la técnica de las tres preguntas. Los psicólogos recomiendan, antes de abordar un problema, esperar dos o tres minutos hasta que las emociones se calmen. Luego, al responder estas tres preguntas, se puede comenzar a analizar la situación.
Es fundamental dedicar al menos 20 minutos diarios a estiramientos. Y si no le gusta hacer ejercicio, puede bailar, pasear al perro o jugar con los niños. Después, tome una ducha de contraste, un método infalible para revitalizar su organismo y fortalecer su sistema inmunológico. Y no olvide estimular la circulación sanguínea frotándose con un paño húmedo.
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